ALGO MUY BUENO
Historia de la Iglesia en Chile y
Latinoamérica
¡Él es Soviesky!
Élder Joseph Melvin Thompson.
Por Rodolfo Acevedo
Historiador Área Chile
6 de octubre de 2011
Recopilado por Cristobal E. Acevedo
Hermana Thompson, hermano Layman y
hermano Thompson.
Ayer pasaron por la Oficina del Historiador en Santiago de Chile los
élderes Joe Thompson y Van Layman, ex misioneros de la Misión Chilena quienes
ya habían llegado a Chile para participar de las reuniones de celebración de
los 50 años de la Misión Chilena. Seguramente que en estos mismos momentos
otros están viajando con destino a Chile y otros ya están anunciando su llegada
al país a sus amigos, como sucedió esta tarde con el Élder Steve Warren.
Antes de que el Élder Thompson y su querida esposa viajaran a nuestro
país había conversado con él con el propósito de que cuando estuvieran en Chile
pudiéramos tener una entrevista, y para ello me preparé buscando información y
fotografías del tiempo en que él había servido en Chile entre los años 1965 y
1967.
Cuando llegué ayer por la tarde a la oficina del historiador, el guardia
en la recepción del edificio me dijo: “Hermano Acevedo, un matrimonio
norteamericano ha preguntado por usted y le anda buscando”, inmediatamente
pensé, son los hermanos Thompson y así fue como les encontré esperando en la
puerta de la Oficina del Historiador.
Nos saludamos con un gran abrazo y luego pasamos a la oficina, donde
procedí a mostrarle las fotografías que había seleccionado el día anterior, y
que gran sorpresa fue para mí cuando mirando una de ellas en particular él
dijo: “¡Él es Soviesky!”, mostrándome a un niño a quien él tenía tomado de la
mano en una fotografía que databa de 1967 en la ciudad de Valdivia. Era el día
en que este niño se había bautizado junto a su familia.
“¡Él es Soviesky!”,
dijo, mostrándome a un niño a quien tenía tomado de la mano en una fotografía
que databa de 1967 en la ciudad de Valdivia.
Soviesky pensé, ¿será el mismo Soviesky que yo conozco?, y así el hermano
Thompson me lo confirmó al decirme que su apellido era Fonseca, no cabía duda,
era mi hermano Soviesky a quien yo conocía.
Le dije al hermano Thompson, “hermano Thompson, espéreme unos minutos y
vuelvo”, entonces dirigí mis pasos a la oficina de Soviesky Fonseca y cuando le
veo allí le digo, Soviesky, “un viejo amigo tuyo quiere verte”.
Regresamos a la Oficina del Historiador y allí se volvieron a reencontrar
después de 44 años, el niño de la foto con el misionero que le había enseñado
el evangelio.
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Sentí que este feliz reencuentro había sido como un pequeño gran milagro,
una experiencia única en las vidas de mis hermanos, quienes en el espíritu de
esta celebración se habían vuelto a reencontrar apenas recién llegado el
hermano Thompson a Chile.
Sabemos que la forma en que se bautizaba en esos años era en ríos, en el
océano, en piscinas o en pilas bautismales creadas y fabricadas muchas veces
por los propios misioneros.
Misioneros bajan pila bautismal fabricada
para la ocasión desde un camión.
Con respecto a su bautismo, Soviesky señaló que fue el Élder Arthur
Hayden quien entró a la pila bautismal con él y le bautizó, agregando otro
detalle interesante del día de su bautismo:
“Ese día estaba
lloviendo, los paraguas que se ven, así lo testifican, el bautismo de mi
familia fue al aire libre, agua fría y con lluvia”.
La pila bautismal ya instalada en su
lugar el día del bautismo, y delante de ella la familia Fonseca y los élderes
Hayden y Thompson. También en la fotografía se encuentran la hermana Hilda
Kappes y José Salas.
Tras departir por algunos momentos con el hermano Thompson, Soviesky se
despidió de él con un gran abrazo. Al salir le pregunté: “Soviesky, ¿habías
visto estas fotografías antes?”. Él me respondió que no. Ahora ellas pasan a
formar parte de su legado familiar y un recuerdo hermoso para su familia, tras
este gran reencuentro.
Y para concluir este artículo, qué mejor que hacerlo con las propias
palabras de Soviesky:
“En conversaciones
posteriores con el hno. Thompson, me indicó que el Élder Hayden no pudo viajar
por la salud de su esposa, pero se reunieron una semana antes de que viajaran.
Estoy emocionado, es un lindo recuerdo, lo compartí con mi esposa e hijos, es
muy emocionante recordar ese 27 de mayo del 67, y estas cosas son las que da el
evangelio; yo había vivido momentos hermosos con familias que yo enseñé al
acompañarlos a entrar al templo, pero ahora me tocó a mí”.
AVISO SOBRE USO DE IMÁGENES
Las fotografías incluidas en este artículo forman parte del archivo
histórico y familiar reunido por el Historiador de Área Chile, Rodolfo Acevedo,
y de los testimonios de las personas mencionadas en el relato.
Antes de reproducir, publicar o compartir estas imágenes en otros medios
—blogs, redes sociales, publicaciones impresas o digitales— se debe solicitar
autorización previa a los autores o a sus familias, según corresponda.
Esta condición busca resguardar el derecho de las personas retratadas y
de sus descendientes sobre su propia imagen e historia familiar.
Algo muy Bueno
·
legadorodolfoacevedo.blogspot.com
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