Nuestra Independencia, una profecía cumplida.
(1810-2025)
El proceso que culminó con la independencia de Chile se
desató tras la invasión de Napoleón a España y el destronamiento del Rey
Fernando VII, trajo como consecuencia la formación de una primera Junta de
gobierno en nuestro país el día 18 de septiembre de 1810, hecho precursor que
culminaría finalmente con nuestra independencia de España tras el triunfo del
ejército patriota en los campos de Maipú el día 5 de abril de 1818, triunfo
militar que sellaría
la proclamación de nuestra independencia.
Para los Santos de los Últimos Días, la independencia de
Chile de la cual este año celebramos fue un hecho inspirado y
el cumplimiento de una profecía registrada en el Libro de Mormón que señala que
“el poder del Señor estaba con ellos” ante las fuerza de las madres
patrias “que se hallaban reunidas sobre las aguas y sobre la tierra también,
para combatirlos”, declarando el profeta Nefi finalmente que nuestros patriotas
“fueron librados por el poder de Dios de las manos de todas las demás naciones”.[1]
Fue a través de ese mismo poder que el viaje de
descubrimiento de Colón se había realizado algunos siglos antes, y también la
posterior conquista de estas tierras por parte de los gentiles europeos,
de los cuales finalmente nuestros pueblos terminarían liberándose.
La
Primera Visión
Estos hechos libertarios serian los precursores de otro
hecho mayor, como lo fue la restauración del evangelio de nuestro Señor
Jesucristo en la tierra a través del profeta José Smith a partir de su primera
visión en 1820, en los días en que ya en nuestra nación chilena había
proclamado su independencia política de España.
La libertad de nuestros pueblos había precedido los
hechos que prepararían el camino para el logro de nuestra libertad espiritual y
“la piedra cortada del monte no con mano”[2],
comenzaría a rodar por nuestra tierra chilena con fuerza más de un siglo
después cuando en 1956 los primeros misioneros de la Iglesia de Jesucristo
llegaron a estas tierras para establecerla en forma definitiva. Desde
aquellos días pioneros la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Dias en Chile se ha fortalecido y llegado
a cada rincón de nuestra larga geografía y a su territorio insular y sus
miembros saludan y celebran a Chile en su Bicentenario.
[1] Libro
de Mormón. Libro de Primer Nefi Cap. 13: vers. 16,17,19.
[2] La
Biblia. Antiguo Testamento. Libro de Daniel Cap. 2: vers. 34.