miércoles, 1 de octubre de 2025

Presidente Russell M. Nelson y su paso por Chile

 

Presidente Russell M. Nelson y su paso por Chile



Por Cristobal E. Acevedo.


El 27 de septiembre de 2025, a la edad de 101 años, falleció el Presidente Russell M. Nelson, profeta de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Su ministerio fue marcado por ser el profeta mas longevo de esta dispensación, y en Chile dejó una huella imborrable. A continuación comparto un extracto del capitulo 17 "Russell M. Nelson"  parte de un proyecto Llamado "Algo Muy Bueno". 

Russell M. Nelson en Chile

  Conferencia Regional en Santiago 

21 y 22 de marzo de 1992

La conferencia se realizó en el Estadio Chile, hoy conocido como Estadio Víctor Jara. Fue presidida por los apóstoles Russell M. Nelson y Richard G. Scott, acompañados por el Elder Lynn A. Mickelsen de la Presidencia del Área Sudamérica Sur.


Elder Richard G Scott con Elder Russel M. Nelson


Asistieron miembros de las estacas de Renca, Ñuñoa, Las Condes, Independencia, La Florida, Puente Alto, Quilicura y Zapadores. El ambiente fue solemne y reverente; la música y los mensajes hicieron que el estadio se transformara en una gran capilla.

Entre las enseñanzas más recordadas estuvo la instrucción de llevar a los niños a las reuniones de la Iglesia sin temor a que importunen, recordando que ellos son parte esencial del Reino de Dios. El Elder Scott, con ternura, añadió: “Los adultos no saben sonreír”, invitando a todos a vivir el evangelio con más gozo y gratitud.



                                                Elder Russel M. Nelson Junto a Ricardo Garcia.

Ese día también estuvo presente Ricardo García, el primer miembro bautizado en Chile de forma ofical en Noviembre de 1956. Su participación simbolizó el puente entre los modestos inicios de la Iglesia en esta tierra y el crecimiento notable alcanzado para comienzos de los años noventa.


Visita del Presidente Gordon B. Hinckley

Abril de 1999 


El Estadio Monumental de Santiago fue testigo de la mayor reunión de santos en Chile hasta ese momento: más de 57.000 personas asistieron para escuchar al Presidente Gordon B. Hinckley.

El Elder Russell M. Nelson acompañó al Profeta y participó en reuniones con líderes y misioneros. En la capacitación de sacerdocio, destacó que “la Iglesia está creciendo” y recordó que Chile ya contaba con más de 115 estacas y 8 misiones.

En su mensaje, subrayó la necesidad de enseñar los Diez Mandamientos como norma eterna, preparar a los jóvenes para el sacerdocio y el servicio misional, y fortalecer a las familias mediante las ordenanzas del templo.

En la reunión con los misioneros, dejó un desafío que aún resuena: animó a quienes hablaban inglés a enseñar a sus compañeros hispanohablantes y viceversa, prometiendo que al terminar su servicio conocerían tres lenguas: español, inglés y el lenguaje del Señor.

El Presidente Russell M. Nelson enseñó que “el evangelio de Jesucristo es un evangelio de gozo”. En Chile, sus visitas dejaron mensajes inolvidables: la importancia de los niños, la sonrisa sincera en la adoración, la centralidad de los Diez Mandamientos y la preparación espiritual para el templo.

Al recordarlo tras su partida, rendimos homenaje a su vida y ministerio. Su amor por los Santos en Chile seguirá inspirando a las generaciones futuras a caminar con fe hacia el Salvador Jesucristo.


Fuentes:

Capitulo 17 Russel M. Nelson, Libro "Algo Muy Bueno"

Paginas Locales. Liahona 1992

Paginas locales Liahona Junio 1999.


miércoles, 17 de septiembre de 2025

Colores de la Patria

 

 

Devocional Obispado Presidente

Martes, 21 de septiembre de 2010

Recopilado por Cristobal E. Acevedo

El amanecer del 18, el amanecer de la Patria.

Buenos Días queridos hermanos y hermanas, me siento muy feliz de poder estar aquí parado ante ustedes en este día en que venimos recién saliendo de nuestra gran celebración del Bicentenario, realmente han sido días muy especiales que hemos vivido, han sido días en que nuestro corazón se ha henchido de patriotismo y con nuestras familias hemos podido disfrutar de esta ocasión tan especial.

Se me ha pedido que hable esta mañana acerca de símbolos y especialmente acerca de nuestros símbolos patrios. Pero antes de ello quiero expresar a ustedes, el significado de lo que es un símbolo, un símbolo es una figura con la que se representa un concepto.

Los emblemas nacionales vienen a ser algo como la base sapiencial de la nación expresada en formas y colores. La patria es la tierra en que han vivido nuestros padres, nuestros ancestros.  Nuestros ancestros de los días de la Independencia de Chile, pero también nuestros ancestros precolombinos.

Es así como encontramos símbolos dibujados en las rocas de Altamira que quieren expresar algo para nosotros, es así como encontramos símbolos en las vasijas y en los templos precolombinos. Es así como encontramos símbolos en nuestro propio templo que está aquí al lado y en las escrituras antiguas que nos hablan por ejemplo del sacrificio de Isaac como una semejanza de Cristo. Donde su padre Abraham representa al Padre Celestial  y donde Isaac representa a su hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

El pan y el agua del cual nosotros participamos este domingo en la reunión sacramental nos recuerda y es un símbolo del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo por todos nosotros. La serpiente de bronce que fue levantada en el desierto también es un símbolo de Jesucristo.

Queridos hermanos, en toda nuestra vida, en todos los hechos del hombre encontramos su pensamiento más intimo reflejado en símbolos y en este 18 de septiembre nuestro símbolo patrio se vio más hermosos que nunca.

Tuve la oportunidad y la bendición de participar en el “Te Deum” en la Catedral como un historiador chileno, fui invitado con mi esposa, y al regresar a nuestro hogar y antes de participar del asadito del 18 con la familia, mi hijo Cristóbal que había ensayado el Himno Nacional al piano lo tocó y toda la familia lo cantó. En la mesa había un computador encendido en Skype y allí estaba nuestra hija Brenda que vive en Las Vegas en los Estados Unidos, vestida de china,  y su hijita Janaina, nuestra nietecita con una polera con la bandera chilena. Cuando estuvimos todos listos, cantamos la Canción Nacional y gracias a la tecnología, nuestra hija cantó con nosotros.

Pero lo más emocionante para mí, fue ver a mi hija Brenda vestida de China, de chinita campesina chilena y a su hija con la bandera chilena puesta en su cuerpecito.

Brendita de Chinita en Las Vegas y nosotros en Santiago cantando el himno nacional.

Pero eso no terminó allí, después de terminar la canción nacional, Jani, de siete añitos entre inglés y español dijo “¡Atención Chilenos de corazón CEACHEI…!” y la niña grito esas palabras tan familiares para nosotros y todos por supuesto las repetimos emocionados. Eso fue parte de nuestra celebración como familia, yo se que cada uno de ustedes guarda sus propios y gratos recuerdos en sus corazones, de las cosas que hicieron en estos días del 18, en estos día del Bicentenario de Chile.

Querido hermanos, esta es la bandera de la Patria Vieja, los colores en la bandera no fueron puestos allí por casualidad, yo voy a decir lo que representa cada color. 

La bandera de la Patria Vieja

El azul es el color del cielo y es un símbolo del pensamiento y de la ley, también es un símbolo de la atmósfera y de la bóveda celeste. Encarna la justicia.

El blanco es un color asociado con la luz divina, al mundo trascendente, superior a toda luz cósmica. Está asociado con el ámbito divino y con la sabiduría. También representa la nieve de nuestras montañas.

Y el amarillo queridos hermanos es el símbolo de la intuición o iluminación por su analogía con la luz solar, está asociado con el conocimiento superior y con el fundamento espiritual de la soberanía.

Esos son los colores que don José Miguel Carrera pensó para nuestro primer emblema patrio durante el periodo de nuestra historia conocido como la Patria Vieja. Este emblema se utilizó hasta el día de la batalla de Rancagua.

Queridos hermanos, el amarillo que representa al sol, significó para nuestros antepasados  también el paso de las tinieblas a la luz, de la Colonia al tiempo de nuestra independencia como nación . En el escudo nacional que acompañaba a esta bandera donde estaban representados dos indios decía arriba POST TENEBRAS LUX, después de las tinieblas la luz.

“Post Tenebras Lux”,

Esas palabras estaban en el escudo de la Patria Vieja.

 

Queridos hermanos si nosotros pensamos en esas palabras, podemos también pensar en la visión de Nefi donde  él vio nuestra independencia como significando también un hecho preparatorio para el día en que el evangelio de Jesucristo sería restaurado en la tierra, y en el que las tinieblas darían paso a la luz y eso ocurriría muy poco tiempo después de nuestra independencia, cuando el profeta José Smith tuvo la primera visión en 1820, tan solo dos años después de la batalla de Maipú que selló nuestra independencia, organizándose luego en 1830 la Iglesia de Cristo en la tierra.

Cuando los patriotas se van a Mendoza tras el desastre de Rancagua, y luego al volver y tras el triunfo de Chacabuco.

La bandera de la transición

Con esta bandera conocida como la bandera de transición, los patriotas entraron a Santiago por lo que hoy día es la calle Independencia en el sector de Mapocho y conquistaron nuevamente la tierra para nuestro querido país de Chile.

Y nuestra bandera actual, nuestra bandera chilena, trae algo más que la diferencia de las anteriores, trae una estrella, la estrella de Chile, una estrella solitaria.  A don Bernardo O’Higgins se le preguntó ¿Por qué la estrella en la bandera nueva?  Y él dijo que esta representaba a la Estrella de Arauco.

Nuestra Bandera actual

Es mi testimonio que nuestra historia patria forma parte de la historia contenida en el Libro de Mormón. En el libro de Primer Nefi, capítulo 13 podemos leer:

“Y aconteció que el ángel me habló, diciendo: ¡Mira! Y miré, y vi muchas naciones y reinos.

  Y me dijo el ángel: ¿Qué ves? Y yo dije: Veo muchas naciones y reinos. Y me dijo él a mí: Éstas son las naciones y los reinos de los gentiles”. Primer Nefi Cap. 13. Vers. 1-3.

 

Eran las naciones y los reinos de los gentiles que iban a estar en la tierra en los días de la restauración del evangelio. Más adelante dice….”Y sucedió que miré, y vi muchas aguas; y éstas separaban a los gentiles de la posteridad de mis hermanos”. (Vers. 10),  los lamanitas, y luego dice:  “Y miré, y vi entre los gentiles a un hombre que estaba separado de la posteridad de mis hermanos por las muchas aguas; y vi que el Espíritu de Dios descendió y obró sobre él; y el hombre partió sobre las muchas aguas, sí, hasta donde estaban los descendientes de mis hermanos que se encontraban en la tierra prometida”. (Vers.12) Y nosotros sabemos que ese hombre fue Cristobal Colón, luego él dice “Y aconteció que vi al Espíritu de Dios que obraba sobre otros gentiles, y salieron de su cautividad, cruzando las muchas aguas” (Vers. 13).

 

En don Diego de Almagro y don Pedro de Valdivia nosotros podemos ver reflejados a esos gentiles que vinieron después de Colón. Don Diego de Almagro vino y se fue, porque encontró que estas tierras eran pobres, no había oro como él esperaba encontrar, pero si lo había. Luego vino don Pedro de Valdivia con algo diferente en su mente, él vino a colonizar, a fundar ciudades, vino a quedarse y nosotros sabemos lo que acontecería, la Guerra de Arauco.

“Y sucedió que vi muchas multitudes de gentiles sobre la tierra de promisión, y vi que la ira de Dios vino sobre los descendientes de mis hermanos, y fueron dispersados delante de los gentiles, y afligidos”. (Vers. 14)

Y así es como entramos al período de dominio español conocido como la Colonia, período que culminará con la Independencia de nuestras naciones:  Y vi que las madres patrias de los gentiles se hallaban reunidas sobre las aguas, y sobre la tierra también, para combatirlos. Y vi que el poder de Dios estaba con ellos, y también que la ira de Dios pesaba sobre todos aquellos que estaban congregados en contra de ellos para la lucha.  Y yo, Nefi, vi que los gentiles que habían salido de la cautividad fueron librados por el poder de Dios de las manos de todas las demás naciones”. (Vers. 17-19).

Nuestro país de Chile fue liberado de España, así como los Estados Unidos lo había sido de Inglaterra, sus madres patrias  y así sucedió con cada nación americana, es decir no fue casualidad todo lo que aconteció. Yo quiero expresar mi testimonio de que esto es verdadero, nosotros tenemos un conocimiento superior de estas cosas, a causa del evangelio, a causa de las escrituras y lo comparto en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Rodolfo Acevedo.


lunes, 15 de septiembre de 2025

Nuestra Independencia, una profecía cumplida.

 

 

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Nuestra Independencia, una profecía cumplida.

(1810-2025)

El proceso que culminó con la independencia de Chile se desató tras la invasión de Napoleón a España y el destronamiento  del Rey Fernando VII, trajo como consecuencia la formación de una primera Junta de gobierno en nuestro país el día 18 de septiembre de 1810, hecho precursor que culminaría finalmente con nuestra independencia de España tras el triunfo del ejército patriota en los campos de Maipú el día 5 de abril de 1818, triunfo militar que sellaría la proclamación de nuestra independencia.

 

Para los Santos de los Últimos Días, la independencia de Chile de la cual este año celebramos fue un hecho inspirado y el cumplimiento de una profecía registrada en el Libro de Mormón que señala que “el poder  del Señor estaba con ellos” ante las fuerza de las madres patrias “que se hallaban reunidas sobre las aguas y sobre la tierra también, para combatirlos”, declarando el profeta Nefi finalmente que nuestros patriotas “fueron librados por el poder de Dios de las manos de todas las demás naciones”.[1]

 

Fue a través de ese mismo poder que el viaje de descubrimiento de Colón se había realizado algunos siglos antes, y también la posterior conquista de estas tierras por parte de  los gentiles europeos, de los cuales finalmente nuestros pueblos terminarían liberándose.

 

La Primera Visión

Estos hechos libertarios serian los precursores de otro hecho mayor, como lo fue la restauración del evangelio de nuestro Señor Jesucristo en la tierra a través del profeta José Smith a partir de su primera visión en 1820, en los días en que ya en nuestra nación chilena había proclamado su independencia política de España.

 

La libertad de nuestros pueblos había precedido los hechos que prepararían el camino para el logro de nuestra libertad espiritual y “la piedra cortada del monte no con mano”[2],  comenzaría a rodar por nuestra tierra chilena  con fuerza más de un siglo después cuando en 1956 los primeros misioneros de la Iglesia de Jesucristo llegaron a estas tierras para establecerla en forma definitiva.  Desde aquellos días pioneros la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Dias en Chile se ha fortalecido y llegado a cada rincón de nuestra larga geografía y a su territorio insular y sus miembros saludan y celebran a Chile en su Bicentenario.

 

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/dd/Zamacueca-Chile.jpg

 

 



[1] Libro de Mormón. Libro de Primer Nefi Cap. 13: vers. 16,17,19.

[2] La Biblia. Antiguo Testamento. Libro de Daniel Cap. 2: vers. 34.


miércoles, 10 de septiembre de 2025

Con Camisa Blanca y Corbata.

 

Con Camisa Blanca y Corbata.

Por

Rodolfo A. Acevedo

Noviembre, 2008.

Recopilado por Cristobal E. Acevedo


                   Élder Gary V. Davis                     Éldere Glen n Franks                    Élder Van Layman

Hace unos días Élder Gary Davis me llamó a la casa y me dijo “Rodolfo, voy a viajar a Chile, pero no como turista, sino que iré con camisa blanca y corbata para visitar a mis hermanos, para estar con ellos como en aquellos días cuando fui misionero en Chile, para enseñarles otra vez e invitarles a los que no estén asistiendo a venir a Cristo, a volver al rebaño”.  

Pero cuando Élder Davis llegó a Santiago una hermosa mañana de primavera el día sábado 11 de octubre recién pasado, no lo hizo solo, venía acompañado de los élderes Van Layman y Glenn Franks, quienes también habían servido su misión en Chile a fines de los años 1960 y que también esta vez venían con “camisa blanca y corbata”.

Las palabras que el élder Davis me expresara por teléfono antes de viajar a Chile, se cumplirían con exactitud, al mostrarme los listados de familias que traían consigo para visitarlas en su antiguos sectores misionales, en San Antonio, donde les había conocido y donde también tuvieron la oportunidad de visitar las familias y de participar y compartir sus testimonios en de la Conferencia de la Estaca, en los campos cercanos a Buín, donde se reunieron con miembros de la familia García, pioneros de la Iglesia en nuestro país,  en Calama, en Viña del Mar, en San Felipe, en San Miguel, en la Florida, en la estaca Javiera Carrera, donde compartieron una charla fogonera con los miembros,  y donde también volvieron a reencontrase con familias que habían enseñado y conocido en su juventud.

 

Un hito importante en la visita del Élder Davis fue su reencuentro con Élder Lawrence Corbridge, actual consejero del Área del Chile, exactamente 40 años después de que ellos abandonaron el Language Training Mission en Utah para viajar a sus respectivas misiones en Chile y la Argentina, Élder Davis desde California a la Misión Chilena, y Élder Corbridge desde Idaho a la Misión Buenos Aires Norte en 1968.

Élder Davis y Élder Corbridge, Utah, 1968.

En esta visita ellos tuvieron la oportunidad de revivir ese momento de hace 40 años atrás en Utah, pero esta vez en la oficina del Élder Corbridge en Santiago de Chile.

Élder Davis y Élder Corbridge, Santiago Chile 2008.

 

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