Para mi familia, hermanos y amigos. En este blog irá quedando reflejado gradualmente mi contribución a la Iglesia de Jesucristo de los Santo de los Últimos Dias a través del tiempo y de mis escritos, investigaciones y traducciones, como un legado para las futuras generaciones y con la vista fija en el engrandecimiento de la obra de Dios en nuestro querido país de Chile. Que el Señor les bendiga, Con aprecio, Rodolfo A. Acevedo. 23 de septiembre de 2011
El proceso que culminó con la independencia de Chile se
desató tras la invasión de Napoleón a España y el destronamiento del Rey
Fernando VII, trajo como consecuencia la formación de una primera Junta de
gobierno en nuestro país el día 18 de septiembre de 1810, hecho precursor que
culminaría finalmente con nuestra independencia de España tras el triunfo del
ejército patriota en los campos de Maipú el día 5 de abril de 1818, triunfo
militar quesellaríala proclamación de nuestra independencia.
Para los Santos de los Últimos Días, la independencia de
Chile de la cual este año celebramos fue un hecho inspirado y
el cumplimiento de una profecía registrada en el Libro de Mormón que señala que
“el poder del Señor estaba con ellos” ante las fuerza de las madres
patrias “que se hallaban reunidas sobre las aguas y sobre la tierra también,
para combatirlos”, declarando el profeta Nefi finalmente que nuestros patriotas
“fueron librados por el poder de Dios de las manos de todas las demás naciones”.[1]
Fue a través de ese mismo poder que el viaje de
descubrimiento de Colón se había realizado algunos siglos antes, y también la
posterior conquista de estas tierras por parte de los gentiles europeos,
de los cuales finalmente nuestros pueblos terminarían liberándose.
La
Primera Visión
Estos hechos libertarios serian los precursores de otro
hecho mayor, como lo fue la restauración del evangelio de nuestro Señor
Jesucristo en la tierra a través del profeta José Smith a partir de su primera
visión en 1820, en los días en que ya en nuestra nación chilena había
proclamado su independencia política de España.
La libertad de nuestros pueblos había precedido los
hechos que prepararían el camino para el logro de nuestra libertad espiritual y
“la piedra cortada del monte no con mano”[2],
comenzaría a rodar por nuestra tierra chilena con fuerza más de un siglo
después cuando en 1956 los primeros misioneros de la Iglesia de Jesucristo
llegaron a estas tierras para establecerla en forma definitiva. Desde
aquellos días pioneros la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Dias en Chile se ha fortalecido y llegado
a cada rincón de nuestra larga geografía y a su territorio insular y sus
miembros saludan y celebran a Chile en su Bicentenario.
[1] Libro
de Mormón. Libro de Primer Nefi Cap. 13: vers. 16,17,19.
[2] La
Biblia. Antiguo Testamento. Libro de Daniel Cap. 2: vers. 34.
Élder Gary V. DavisÉldere Glen n FranksÉlder Van Layman
Hace unos días Élder Gary Davis me llamó a la
casa y me dijo “Rodolfo, voy a viajar a Chile, pero no como turista, sino que
iré con camisa blanca y corbata para visitar a mis hermanos, para estar con
ellos como en aquellos días cuando fui misionero en Chile, para enseñarles otra
vez e invitarles a los que no estén asistiendo a venir a Cristo, a volver al
rebaño”.
Pero cuando Élder Davis llegó a Santiago una
hermosa mañana de primavera el día sábado 11 de octubre recién pasado, no lo
hizo solo, venía acompañado de los élderes Van Layman y Glenn Franks, quienes también
habían servido su misión en Chile a fines de los años 1960 y que también esta vez
venían con “camisa blanca y corbata”.
Las palabras que el élder Davis me expresara
por teléfono antes de viajar a Chile, se cumplirían con exactitud, al mostrarme
los listados de familias que traían consigo para visitarlas en su antiguos
sectores misionales, en San Antonio, donde les había conocido y donde también tuvieron
la oportunidad de visitar las familias y de participar y compartir sus
testimonios en de la Conferencia de la Estaca, en los campos cercanos a Buín, donde
se reunieron con miembros de la familia García, pioneros de la Iglesia en
nuestro país,en Calama, en Viña del
Mar, en San Felipe, en San Miguel, en la Florida, en la estaca Javiera Carrera,
donde compartieron una charla fogonera con los miembros,y donde también volvieron a reencontrase con
familias que habían enseñado y conocido en su juventud.
Un hito importante en la
visita del Élder Davis fue su reencuentro con Élder Lawrence Corbridge, actual
consejero del Área del Chile, exactamente
40 años después de que ellos abandonaron el Language Training Mission en Utah
para viajar a sus respectivas misiones en Chile y la Argentina, Élder Davis desde
California a la Misión Chilena, y Élder Corbridge desde Idaho a la Misión
Buenos Aires Norte en 1968.
Élder
Davis y Élder Corbridge, Utah, 1968.
En esta visita ellos tuvieron la oportunidad de
revivir ese momento de hace 40 años atrás en Utah, pero esta vez en la oficina
del Élder Corbridge en Santiago de Chile.
Élder
Davis y Élder Corbridge, Santiago Chile 2008.
Autores: Historiador Rodolfo A. Acevedo y Cristóbal
E. Acevedo.
Revisado por Juan Rodríguez Layana.
Introducción
Este documento ha sido preparado
con profundo respeto yadmiración hacia
la figura del Élder Parley P. Pratt, Apóstol de Jesucristo, quien en 1851
emprendió un valiente y pionero viaje misional hacia Chile, convirtiéndose en
el primer mensajero del Evangelio restaurado en pisar tierras sudamericanas. A
través de cartas, diarios y escritos personales, se revela no solo su entrega y
sacrificio, sino también su visión profética y amor por los pueblos de
Hispanoamérica.
La presente recopilación,
elaborada por el historiador Rodolfo Acevedo (1951-2012) y Cristóbal E.
Acevedo su hijo, busca
preservar y compartir este legado histórico y espiritual que nos inspira hasta
hoy.
En el marco de la conmemoración
de los 100 años de la dedicación de Sudamérica para la predicación del
Evangelio, este documento queda como un humilde homenaje a Parley P. Pratt, a
su Compañero Rufus Allen y a su esposa Phoebe, al pequeño Omner, y a todos
aquellos que abrieron camino en tiempos difíciles con fe inquebrantable.
Es mi más sincero deseo que cada
lector pueda atesorar este legado, comprender su profundo significado, y
reconocer el valor de los primeros pasos que se dieron en Chile y Sudamérica
para establecer la obra del Señor. Que este testimonio del pasado fortalezca
nuestro compromiso en el presente, y nos motive a continuar escribiendo con
dignidad la historia del Evangelio en esta parte del mundo.
Cristóbal
E. Acevedo
Cuando
el Elder Parley P. Pratt recibió su llamamiento y fue apartado como presidente
de la Misión del Pacífico en febrero de 1851 por la Primera Presidencia de la
Iglesia para “abrir la puerta y proclamar el evangelio en las
islas del Pacífico, en la Baja California, y en Sudamérica”,
formaba parte del original Quórum de los Doce Apóstoles de la Iglesia de
Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Él había sido llamado a formar
parte de dicho quórum el día 21 de febrero de 1835 en la ciudad de Kirtland,
siendo apartado en aquella ocasión por el profeta José Smith, Oliverio Cowdery
y David Whitmer.[1]
Estando ya radicado en
California el Élder Pratt escribió la siguiente carta fechada el día 26 de
julio de 1851 en la ciudad de San Francisco, al Élder Addison Pratt, que se
encontraba en las Islas de la Sociedad:
“Presido sobre todas las
islas y costas del Pacífico, bajo la dirección de la Primera Presidencia de la
Iglesia - para abrir la puerta a toda nación y lengua, tan rápido como el
camino esté preparado y el Señor lo indique, para la predicación del evangelio
de salvación. El trabajo está prosperando maravillosamente en Deseret,
Inglaterra, Gales, Escocia, Suiza, Italia, Dinamarca, Suecia, Noruega, etc.
Varios jóvenes que están conmigo irán a Chile y Perú en su debido tiempo. El
Obispo Murdock irá pronto también a las Colonias Inglesas en Nueva Zelanda, las
tierras de Van Diemen, o Nueva Holanda, si es la voluntad del Señor.
Nuestras instrucciones para los
élderes, donde quiera que se encuentren, son las de buscar el Espíritu y el don
del Espíritu Santo, en humilde oración, fe y buenas obras. También, de no tomar
parte en los asuntos del gobierno, excepto para apoyar, y obedecer a las
autoridades y a las leyes de cada nación donde puedan estar trabajando, y
enseñar a otros a hacer lo mismo.
Las leyes del país en el
cual estamos nos gobernarán en todas las cosas relacionadas con la libertad de
conciencia, la libertad de expresión, etc.
Con
sentimientos de amor y buena voluntad,
Su hermano en el evangelio,
PARLEY P. PRATT.
P. P. PRATT,
Presidente de la Misión del Pacífico
De la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
En otra carta fechada el día 28 de
agosto de 1851 y que le dirigió al presidente Brigham Young el Élder Pratt le
expresó su determinación de viajar a Chile, las siguientes fueron sus palabras:
PRESIDENTE YOUNG.Querido Hermano…Llegué a este lugar en algún momento del mes de
julio, junto con aquellos que me acompañaron a esta misión. Si la Presidencia
desea comunicarse sobre cualquier tema, las cartas dirigidas a mí en San
Francisco, California, me serán remitidas a Chile, o a otra parte, yo no saldré
de este lugar sin asignar a un agente para que reciba y envíe todos los
documentos y comunicaciones.
Las Islas Sandwich están en paz, y
disfrutan de un gobierno libre. Nosotros hemos enviado a esas islas a tres
misioneros más que zarparon el día seis de agosto para el puerto de Honolulu.
P. B. Lewis está asignado para presidir sobre esa misión.
Desde que llegué aquí he sido
diligente en los deberes de mi llamamiento cada hora, y he invocado a Dios Su
Espíritu para ayudarme con toda la energía que poseo, y sin cesar. El resultado
es que, el Espíritu de Dios ha estado conmigo continuamente, con tal luz, gozo,
y testimonio como raramente lo había experimentado antes.
Los hermanos A. Lyman y C.C. Rich han
estado aquí conmigo parte del tiempo; hemos llamado a reunirse a los miembros
antiguos y a otros, y predicamos el arrepentimiento y un cambio de vida. Hemos
rebautizado a muchos de ellos, y hemos re-organizado la Iglesia. Varios nuevos
miembros se están uniendo - algunos de los cuales son hijos de los miembros
antiguos, y otros son extranjeros de diferentes países. Nosotros ya estamos
sobre los cincuenta miembros. Hemos predicado dos veces al día los domingos en
un gran teatro en el centro de la ciudad, y hemos tenido reuniones de oración
los domingos y jueves por la tarde. Los extranjeros prestan buena atención. Los
miembros se sienten bien, y están llenos de fe y de buen Espíritu, y el
Espíritu es derramado hasta que nuestros corazones están rebosantes.
Espero
abandonar este territorio pronto para ir a Sudamérica, a menos que sea capaz de
ir a Nueva York, vía el Istmo, para hacer imprimir algunos libros.
Estoy estudiando el español con toda
diligencia, y voluntad, y confío dominarlo en unos pocos meses.
Ahora, mis queridos
hermanos de la Presidencia, acepten esta manifestación de mi recuerdo, buenos
deseos y determinación, y tengan la seguridad de que ustedes estarán siempre
presentes en mis oraciones y buenos deseos. Necesito de sus oraciones - su continua
confianza y de sus buenos deseos y hermandad. Deseo que el Espíritu de Dios y
de Sus ángeles esté conmigo; y que no tema a la tierra, ni al infierno, ni a
los hombres, ni a los demonios, ni a la muerte. Deseo poder para hacer el bien
continuamente, y llevar adelante la restauración de Su pueblo. Me glorío en mi
llamamiento. No lo cambiaría por ninguna otra posición o llamamiento sobre esta
tierra.
Espero regresar a casa
pronto y verlos a todos, y ver los preparativos para las ordenanzas y poderes
del Cielo junto a ustedes en un estado de progreso tal; que sólo la paz, la
unión y la diligencia pueden producir. Así me despido.
Con mis
mejores deseos y oraciones,
Vuestro
hermano y siervo en la verdad,
P.
P. PRATT.
Durante mi estadía en San Francisco
escribí una proclamación del evangelio dirigido a los pueblos de las costas e
islas del Pacífico, la cual fue posteriormente publicada por el Élder Wandell
en Australia. También comencé el libro titulado Key to Theology. En una
reunión pública de los Santos, el Élder George K. Wimmer fue unánimemente
elegido y apartado para presidir sobre la rama de San Francisco - siendo yo
mismo honorablemente relevado de los deberes de esta, con la vista puesta en
una misión a Chile.
Luego hablé de mis deberes hacia otras
partes del Pacífico; fui honorablemente relevado de la presidencia de la rama
con un voto de agradecimiento, y una suma de dinero, la cual ascendía a mil
cuatrocientos diez dólares, me fue abonada para ayudarme en mi misión.
Sept.
5. – Zarpé para Valparaíso; Chile, a bordo de la barca Henry Kelsey. Después de
un tedioso y desagradable viaje de sesenta y cuatro días, llegué a salvo a
Valparaíso, el 8 de noviembre, acompañado de mi esposa y del Élder Rufus Allen,
todos con tolerable salud.
Encontré
al país en un estado de guerra civil, la mayor parte de los negocios en un
punto muerto - y los corazones de los hombres debilitados por el temor.
Entonces terminé la siguiente carta
que había comenzado en el mar:
BARCO
“HENRY KELSEY,” OCEANO PACÍFICO,
Lat. 24 N., Long. 115 W.,
Sept 15, 1851.
Querida Familia: Aquí estamos sobre las profundidades, con rumbo a
Chile, S.A.- Phoebe, R. Allen y yo. Salimos de San Francisco el día 5 del
corriente. Hemos tenido buen tiempo, exceptuando tres días, en los cuales
estuvimos encalmados; y hemos navegado más de once mil millas. Nosotros estamos
ahora avanzando ante el viento unas siete millas por hora. Todos nos hemos
mareado, y no nos hemos recobrado completamente. Somos los únicos pasajeros, y
tenemos la cabina a nuestra disposición, excepto durante las comidas.
Estudiamos español cada día. Es un hermoso idioma, y maravillosamente adaptado
a la simplicidad de los Lamanitas. Espero perfeccionarlo durante el viaje y en
unos pocos meses de residencia entre los chilenos.
Ruta
seguida por el Henry Kelsey
Pagamos sesenta dólares
por viajar en la cabina, con comida y alojamiento. Esperamos estar dos meses
navegando…Sobre este ilimitado derroche de aguas es extraño que algo rompa la
monotonía de silencio eterno, o, más bien, del rugido de las olas mientras
rompen cada vez más espumosas unas sobre las otras, o contra los costados de la
embarcación.
Gracias por aquella
promesa, de “que no habrá más mar”.
Gracias por la esperanza de que todos los elementos de la naturaleza un día se
adaptaran al gozo y al uso de la vida intelectual o social y a una existencia
amable.
¡Imagínense la puesta del
sol, el crepúsculo, las sombras de la tarde, las cortinas de la noche solitaria
reuniéndose en silenciosa tristeza y solitaria melancolía alrededor de un padre
que ama a su hogar y a su familia; su chimenea y el altar familiar! ¡He aquí a
él mientras permanece inclinado sobre el costado de la embarcación, mientras se
desplaza sobre las aguas del solitario e ilimitado Pacífico, mirando en
sucesión de horas hacia el seno de su oscuro abismo, o mirando su blanca espuma
y centelleante rocío!
Octubre 5 – Costas del
Perú, S.A., lat. 3 grados, 30 m. S. Un mes hemos pasado sobre el océano; con
mucho viento en contra, algunas calmas, y más o menos algunos mareos nos han
afectado por turnos hasta este momento. No hemos sido capaces de leer,
escribir, o estudiar mucho, por lo tanto, el tiempo ha pasado realmente en una
forma muy tediosa.
Tenemos a un avaro por
capitán quien piensa más en su moneda de seis peniques que en nuestras vidas o
aún en la suya propia. Él no permite que el mayordomo cocine papas, pan,
pastel, budines o cualquier otro alimento saludable, sino que nos mantiene con pan
duro enmohecido, lleno de bichos y gusanos, charqui y cerdo - el cerdo está
podrido. Él tiene harina, papas y buen cerdo, pero no permite que sea usado;
así usted podrá darse cuenta fácilmente de que nos encontramos en una muy
incómoda situación.
La tarde anterior
estuvimos a punto de naufragar, habiendo navegado cerca de la tierra sin
saberlo, cuando cayó la calma. El barco se hizo inmanejable, y cambió su
dirección hacia la orilla, pero echamos ancla y esperamos la luz del amanecer,
y cuando conseguimos aligerar el peso con mucho trabajo, se pudo hacer otra vez
a la mar.
Muelle de Valparaíso, siglo XIX. Archivo
Histórico.
HOTEL FRANCÉS, Valparaíso, Chile, S.A.
Noviembre 9.
Queridos amigos: Después
de un muy desagradable y tedioso viaje de sesenta y cuatro días hemos al fin
arribado a puerto, en tolerable condición de salud. Llegamos ayer al mediodía,
y nos hospedamos y tomamos pensión completa en el Hotel Francés, donde tenemos
una gran variedad de buena comida, y un salón principal para nosotros - el
precio es de cuatro dólares diarios por los tres. El propietario habla francés,
el recepcionista francés, con un poco de inglés, la dueña de casa alemán, el
camarero español, y nosotros inglés con un poco de español.
Ustedes pueden darse
cuenta de que tenemos nuestra propia pequeña Babel, independiente de Nimrod o
la gran torre. Encontramos al país sumido en una revolución y guerra civil. Dos
personas y sus adherentes luchan por poder y gobierno. Los negocios están detenidos,
el costo de la vida alto, y la duda y la incertidumbre caracterizan cada
transacción en los diferentes tipos de negocios.
A dos semanas
de su arribó, Élder Pratt escribió: Valparaíso, Chile, Sudamérica, 24 de
noviembre de 1851:
Querido Hermano,
Solo como estoy en este oscuro rincón de la tierra, siento aplicar por luz,
consuelo y edificación a esa tierra de donde salí, y donde tengo tantos
queridos amigos y conocidos, y a aquel luminoso astro que fuera primeramente
puesto en movimiento por mí como su Editor. Por favor envíenme el STAR, tan a
menudo como sea publicado, dirigido a P.P. Pratt, Valparaíso, Chile. Yo iré a
buscarlos a la oficina del vapor inglés en esta ciudad. Por favor también
envíen por el mismo transporte un paquete con los números atrasados, y todo lo
que pueda ser interesante. También les agradeceré si me pueden enviar un
pequeño paquete con Libros de Mormón, y hacédmelo llegar por el mismo medio, si
ellos lo pueden traer. Pagaré los fletes y derechos si la oficina del STAR
puede proveer a un solitario peregrino de tal presente. Por favor también
escríbanme una carta, informándome que lo enviaron y con quien. Tal vez sería
bueno consignar el paquete de libros a la oficina del vapor de esta ciudad;
pero, sin embargo, ustedes rápidamente se darán cuenta de lo que tienen que
hacer al presentarse en esta línea de vapores en su pueblo.
Escríbanme una buena
y larga carta, porque por supuesto ustedes tienen algo de que escribir. Yo
estoy un año atrasado en las informaciones. He vivido cuatro o cinco años en
las montañas, he viajado tres meses por el desierto, y navegado sesenta y
cuatro días por el solitario océano y luego arribado aquí el 8 recién pasado,
entre un pueblo con otro idioma, y como si esto no fuera bastante para coronar
los vapores de oscuridad y de largas tinieblas, he aquí una feraz guerra civil
está asolando aquí, y nadie puede hablar, escribir o imprimir mucha luz sobre
cualquier tema.
Ustedes han
escuchado sobre hambre por la palabra del Señor; bueno, agreguen a ello un
hambre por noticias, y una palabra de nuestros seres queridos, y ustedes podrán
formarse una idea de nuestra situación. Élder Rufus Allen me acompañó hasta
aquí, y Élder Philo B. Wood pronto nos seguirá. Nosotros estamos estudiando la
“Lengua Española”. Nosotros ya estamos comenzando a entenderla y a hablarla un
poquito. También leemos y parcialmente comprendemos los impresos en español y
la Biblia. Espero en el curso de uno o dos años dar a Hispanoamérica el Libro
de mormón en su propia fluida “Lengua” si es la voluntad del Señor.
Teniendo la
presidencia de las Islas y las Costas del Pacífico bajo mi cargo, ya he
asignado misioneros a diferentes lugares. Élder John Murdock está a cargo de la
misión en Australia, incluyendo Nueva Zelanda, Nueva Holanda y las tierras de
Van Diemen. Él navegó desde San Francisco para Sydney, hace más de dos meses,
acompañado del Élder Charles W. Wandell.
Élder Philip B.
Lewis tiene a su cargo la misión de las Islas Sándwich, ayudado por una media
docena de jóvenes. Élder Addison Pratt está todavía en las Islas de la
Sociedad, y también otros, pero la Iglesia allí está muy oprimida por los franceses.
En San Francisco, California, el trabajo está prosperando. La Iglesia está allí
en un muy buen espíritu y sus números superan a los cincuenta miembros.
Querido hermano, ruego
ser recordado en Inglaterra por los Santos, y deseo sus más fervientes
oraciones diarias para nuestro éxito en este vasto campo de trabajo del
Evangelio.
Por favor
representen a las Islas y Costas del Pacífico en vuestra próxima Conferencia
General, y a la Conferencia de Hispanoamérica en particular. Esta conferencia
tiene los siguientes límites: por el oeste con el Océano Pacífico, por el sur
el Cabo de Hornos, por el este con el Atlántico, y por el norte con los Estados
Unidos de Norteamérica. Incluye un área de unas 6.000 millas, de norte a sur, y
3000 de este a oeste; se compone del Imperio del Brasil, las Repúblicas de
Buenos Aires, Chile, Perú, Bolivia, Colombia, Guatemala, México, y muchas
tribus y estados pequeños, etc., probablemente abarcando a unos cuarenta
millones de habitantes, una gran mayoría de los cuales hablan el idioma
español. Cuando las llaves de la plenitud del evangelio sean dadas vuelta en el
idioma español, éste es el vasto campo que se abrirá ante la asombrada visión;
y lo mejor de todo esto, es que más de dos tercios de este número son
descendientes de Lehi, y están incluidos en las promesas de Abraham, Isaac,
Jacob, José, Nefi, etc. etc. etc. Esta vasta Conferencia al presente no tiene
sino una Rama de la Iglesia, ubicada en Valparaíso, Chile, e integrada por tres
miembros, a saber, mi esposa, el hermano Allen y yo mismo; esto es más que la
que tuvo toda la Conferencia Irlandesa cuando fue primeramente representada por
el Élder Dan Jones en la Conferencia General de las Islas Británicas, la cual
la integraban solamente él y su esposa, tal como los registros del Millenial Star lo consignan.
Querido hermano F.
D. Richards (a quien supongo me estoy dirigiendo) – si entre las decenas de
miles de Santos de las Islas Británicas, que se están regocijando en la verdad,
hay algunos que todavía me recuerdan…, por favor denles a ellos mis más calurosos
respetos, recuerdos y afecto; y lo mismo a aquellos que aman la verdad, a
quienes no he visto en la carne. Oh como me gustaría visitar Inglaterra,
Escocia una vez más, y también Gales; pero el tiempo es precioso, la cosecha es
grande, y los trabajadores pocos. Nuestras visitas, nuestro descanso, y la
plenitud de nuestro gozo deben por lo tanto ser retardados hasta el fin de la
cosecha, hasta que la última gavilla se apiñe en el carromato, y sea puesta
ordenadamente en el granero, y el rastrojo junto con la paja y la cizaña sean
quemados.
Que Dios les bendiga
a todos, y también a los trabajadores en el continente, ahora y en el mundo sin
fin. Amén.
Yo soy vuestro hermano
y compañero de labores en el Reino y paciente de Jesucristo.
P.P.
PRATT.
La nostalgia del
Élder Pratt por su tierra quedó reflejada en el siguiente poema que escribió en
el mes de su arribo a Chile y que tituló:
Noviembre
en Chile
Es
la primavera del año, y todos los manantiales están colmados,
Toda
la naturaleza está preñada de vida y de amor;
Un
coro de voces asciende desde cada remanso,
Una
miríada de pájaros cantores anima la arboleda.
A su
nido en los Andes, el cóndor va a descansar,
Los
vientos de Magallanes no prevalecen más,
Y el
sol, con la brisa nortina que regresa, inspira
Nueva
vida en el céfiro, y amor en el viento.
El
bosque está vestido con su ropaje de fresco verdor -
Donde
la paloma canta un himno, para atraer a su compañero.
La huerta está vestida como una reina de fiesta,
Y el
capullo está floreciendo con plenitud de gozo.
El
naranjo, el olivo, la higuera y la parra,
Están
vestidos como en el Edén de inocente lozanía;
La
tierra es un altar de incienso divino,
Exhala
el dulce aroma del más rico perfume.
Los
más jóvenes del rebaño se arrancan brincando
Mientras
sus madres pastan, en medio del rocío de la mañana,
Y grupos de niños están
activos y felices;
Pero mi
corazón, en medio de este gozo, está triste y con pena.
Yo
suspiro por las tormentas de noviembre que ya vienen,
Las
heladas, y la planicie nevada yo vería;
La
oscuridad, los vientos invernales de mi propio hogar en la montaña,
Y el
glaciar golpeado por la tormenta son más queridos para mí.
La
campana de los trineos otra vez oiría,
La
tempestad quejumbrosa en gran armonía -
Hablaría
de mi país y de mi familia tan querida;
¡Oh!
Esto sería verdaderamente como música para mi alma.
Con
sentimientos del más eterno afecto,
Les saluda
atentamente,
P.P. PRATT
“El domingo asistimos a
una reunión en un edificio muy grande...”
Iglesia La Matriz de
Valparaíso.
(Foto de
Rodolfo Acevedo).
Vimos a miles de personas
de ambos sexos, y de todas las clases sociales y edades, colmar el lugar,
inclinados sobre sus rodillas y adorando ciertas imágenes y pinturas con mucha
aparente devoción. No se dieron instrucciones en ningún idioma, ni música, ni
voz o sonido, excepto una baja, y monótona voz al fondo del salón, que no se
dirigía a la gente, y que no era lo suficientemente alta o clara como para ser
comprendida por ellos.
Los fieles estaban
vestidos con distintos grados de orden o de quienes estaban frente a ellos.
Algunos vestían trajes muy costosos, y otros vestían muy pulcramente. Todos
parecían llenos de celo y devoción. Todos inclinados sobre sus rodillas en
silenciosas y solemnes actitudes. Todos sus rostros parecían desfigurados con
una dolorosa, reverente y estática solemnidad.Todos hacían ciertos signos y movimientos, mientras no decían nada
audible, y la impresión para un observador extranjero era que la imagen, hacia
la cual todos los ojos estaban vueltos con una larga suplicante e implorante
mirada, no tenía oídos para oír, sino que estaba profundamente versada en la
ciencia de la fisonomía, y también familiarizada con el alfabeto de los sordos
y de los mudos.
Tras consultar, fuimos
informados de que esta clase de adoración era común en Hispano-América y varios
otros países, y que es conocida con el digno nombre de cristianismo, y que es
una práctica muy antigua.
Vista del
altar de la Iglesia “La Matriz” de Valparaíso.
(Foto de
Rodolfo Acevedo).
Por todas estas
características infiero que debe haber sido instituida poco después de que la
iglesia de Jesucristo dejara de existir en el mundo romano, y, que, por algún irresponsable
error, tomó su nombre de aquella institución, a la que no se parece en lo más
mínimo salvo en su nombre.
Domingo, noviembre 16.
Queridos amigos: Durante la semana pasada, hemos arrendado una casa, comprado
muebles e iniciado los quehaceres domésticos. Dedicamos casi todo nuestro
tiempo al estudio del idioma español.
Nuestra casa está en la
parte trasera de un conjunto de edificios que dan frente a una grande y hermosa
calle, llamada Victoria.Ésta se abre a
un gran patio, rodeado de altas murallas y de otros edificios, y está llena de
hermosos árboles, como naranjos, higueras, duraznos, perales, etc., junto con
rosas y una gran variedad de otras flores y arbustos. Sus veredas y pavimentos
están cuidados y barridos, y las casas alrededor de ella están ocupadas por
viudas, huérfanos, etc., de una buena clase de españoles o chilenos, y sus
amables y sociables jóvenes y niños.
Distribuimos nuestro
tiempo entre la lectura y el estudio de nuestras lecciones de español, y
conversando, visitando, leyendo español, escuchándolos leer, y jugando con los
más pequeños, etc., todo lo cual les agrada mucho, y hace que nosotros
progresemos en el idioma con una rapidez que nos sorprende a nosotros y a
ellos. Realmente la Providencia ha guiado nuestros pasos y nos ha puesto en
agradables circunstancias, como extranjeros en una tierra extraña, y entre una
gente con un idioma extraño. Realmente Él ha abierto nuestro camino para
aprender este idioma, y nosotros lo haremos si somos diligentes.
Los arriendos son altos
aquí, las provisiones y el combustible es caro. Frutillas, naranjas, limones,
etc., están en el mercado, así como las peras verdes, y otros vegetales y
melones. Es este, en efecto, un tiempo de plena primavera o ya casi verano. Los
duraznos, las peras y los higos están tal vez a un tercio de su tamaño en los
árboles, mientras que las flores están en pleno florecimiento
El Nacimiento y la Muerte del
Niño
Omner Pratt
Valparaíso, Chile
30 noviembre 1851 – 7 enero
1852
Su inspiración de poeta que le llevó a escribir hermosos
himnos, también se manifestó al cantar a la naturaleza chilena, con inspirados
y hermosos versos que sin duda llevaron alegría a su alma, alegría que se
convertiría en inmenso gozo cuando el día 30 de noviembre su esposa Phoebe dio
a luz a un hermoso varoncito a quien llamaron Omner.
Sin embargo, esta felicidad con el correr de los días se
transformaría en una profunda tristeza al fallecer el niño con tan solo un mes
y ocho días de vida, el día 7 de enero de 1852.
El niño fue sepultado en el Cementerio de Disidentes de
Valparaíso, el lugar donde eran sepultados aquellos que no profesaban la fe
católica.
Registro de Sepultación, con el número 992 Omner
Pratt. Valparaíso.
Nombre de P. P. Pratt en el registro
de sepultación, junto a la edad de su hijo fallecido 1 mes. (1mo.)
Fecha
de Sepultación (día 8) Causa de muerte (Debility)
El cuerpo sin vida del niño Omner
fue ingresado al cementerio el día 8 de enero y la razón declarada en el
registro de su muerte fue debilidad.
Cerros y quebradas de Valparaíso. Archivo
Histórico.
De este triste acontecimiento que no aparece registrado en
la Autobiografía de Parley P. Pratt, leemos en el libro “The Archer of
Paradise”[2]
(El Arquero del Paraíso) lo siguiente: “El 30 de noviembre (de 1851), el
segundo hijo de Phoebe, Omner, nació. Ningún doctor se pudo encontrar cuando
comenzó el trabajo de parto. Dos mujeres de Valparaíso actuaron como parteras,
ya que Phoebe no estaba pujando a causa de sus dolores, las dos mujeres la
levantaron tomándola por debajo de sus brazos, la sacudieron violentamente
hacia arriba y hacia abajo, hasta que ellas literalmente arrojaron al niño al
mundo”.
Sin duda que las penurias del viaje, la pésima alimentación,
la debilidad de Phoebe a causa de lo mismo, los trabajos del parto sin ninguna comodidad
fueron factores que se combinaron para que el bebé falleciera el día 7 de enero
de 1852, siendo sepultado esa misma noche “en una solitaria colina de
Valparaíso”[3].
El niño fue sepultado en el Cementerio de Disidentes[4] de
Valparaíso, lugar a donde eran llevados aquellos que no profesaban la fe
católica.
Antigua calle de piedras llamada Dinamarca que lleva al Cementerio
de Disidentes en Valparaíso, Chile. Foto de Rodolfo Acevedo.
Una Navidad en Chile
La Navidad de 1851 llegó en primavera. El campo y los
jardines estaban floreciendo, ofreciendo riquezas naturales a estos misioneros
que habían viajado largas distancias para observar las condiciones de los
países de Sudamérica con la intención de establecer entre ellos el evangelio
recientemente restaurado.
Para Parley, fue una Navidad llena de nostalgia por su
hogar en las Montañas Rocosas, por su fría y accidentada tierra natal y los
trineos utilizados en esta época del año. El clima en las Montañas Rocosas
contrastaba fuertemente con el hemisferio sur, donde hace calor, justo lo
opuesto al clima donde el Élder Pratt sirvió como misionero y pionero.
Esta fue una Navidad diferente para Phoebe... sin
nieve y con canciones en un idioma que no entendía; canciones que le hablaban
al corazón que, en esta región distante, en una lengua extraña y desconocida,
los residentes también rendían tributo al Salvador del mundo.
En este puerto distante llamado Valparaíso, los
residentes recuerdan el nacimiento del Salvador montando pesebres y escenas del
nacimiento en carretas y llevándolos a donde las puertas de las casas se abrían
para que la gente los admirara. Las carretas y carros eran tirados por caballos
o bueyes por calles llenas de Reyes Magos y, seguidos por gente cantando
villancicos.
Grandes figuras del nacimiento, José, María y el Niño,
pastores, animales, eran elaboradas por los habitantes de las antiguas
comunidades indígenas de Talagante y Pomaire, quienes disfrutaban de las calles
y casas adornadas de su comunidad, así como de los juegos de madera, caballos
de palo, carretas decoradas con los atuendos de los trabajadores chilenos con
sandalias, ponchos y sombreros de paja. También celebraban con platos de
huevos, nidos de pájaros y fuentes rebosantes de trigo recién cosechado. Todo
esto era presentado a los misioneros, la familia de extraños que residía en
Valparaíso. A su alrededor estaban aquellos que abrían sus puertas para que la
gente que pasaba entrara a admirar al hermoso bebé, festejando con sus
ocasionales visitantes con bebidas y dulces de su tierra natal, y caramelos
para los niños chilenos.
Las familias celebraban la Navidad con pastel, pavo
relleno, dulces en forma de palomas, dulces de miel y las tradicionales tretas
de duraznos secos, una bebida de canela, una bebida de almendras, bebida de
sandía, junto con bebidas de limón y naranja.
La mesa, verdaderamente el altar familiar, tenía un
mantel blanco con un collage de frutas, incluyendo chirimoyas, duraznos de la
Virgen, peras del Niño, las primeras sandías, uvas negras, damascos, ciruelas e
higos.
Con el resto de los habitantes, Parley y Phoebe,
acompañados por Rufus Allen y su bebé recién nacido, a quien llamaron Omner,
también disfrutaron la temporada navideña con sus olores de Chile: olores de
albahaca dulce, claveles y la gran variedad de frutas que veían madurar en el
patio de su casa en la calle Victoria. Sus pensamientos en este momento de
recuerdo, sin duda, se volvieron hacia la distante Belén, donde el Salvador del
mundo nació en circunstancias humildes para dejar Su expiación como herencia –
un gran regalo, un camino a la perfección eterna con la posibilidad de regresar
con nuestros seres queridos para vivir con el Padre Celestial.
Sin duda, la Navidad de 1851 fue para estos misioneros
una experiencia diferente, pero al mismo tiempo, de un espíritu similar que
impregnó a los habitantes y a sus hijos que también observaron el nacimiento
del Salvador del mundo. Fue un espíritu que sintieron al reflexionar sobre sus
piezas de altar, pesebres y figuras del nacimiento del Niño de Belén. Los niños
chilenos también se levantaban muy temprano para ver sus humildes regalos la
mañana de Navidad.
Así fue la Navidad en Chile en 1851. Esas escenas
navideñas se han repetido muchas veces desde entonces. Y desde entonces, las
buenas nuevas de la Restauración han arraigado en Chile. Esto añade un
significado especial a los esfuerzos de Parley, Phoebe y Rufus, los primeros
testigos del evangelio en Chile en aquella distante y lejana Navidad de 1851.
CNWE 15 de diciembre de 2001. pág. 10.
El verano de 1852
El día 19 de enero de 1852, el Élder Pratt escribió en su diario:
“Hemos seguido residiendo en
Valparaíso, y estudiando español diligentemente hasta este día. Hemos hecho
mucho progreso, siendo capaces ya de entender en parte lo que leemos de las
escrituras en español, y en los diarios, así como en la historia. Nosotros
hemos reunido también mucha información general sobre los países de Hispano
América, su cultura, sus costumbres, sus leyes, sus constituciones, sus
instituciones – civiles, religiosas, etc.
Las revoluciones han
estado progresando más o menos en casi toda Hispanoamérica durante el año
pasado.
En Chile, la actual
revolución ha terminado con la pérdida de muchos miles de vidas, y sin éxito.
En Buenos Aires todavía
hace estragos, y una gran batalla se espera que pronto ocurra entre los
ejércitos aliados de Brasil y Montevideo, por un lado, y Buenos Aires por el
otro. Los dos ejércitos suman casi veinticinco mil hombres cada uno, como se ha
informado.
La superchería reina
triunfante en todos estos países, establecida por ley y por ley pagada y
apoyada - pagos por matrimonios, bautismos, perdón de pecados, etc.
En Chile los costos son
los siguientes: Veinticinco dólares por un matrimonio, y un dólar por bautismo.
Por perdón de pecados hay varios precios de acuerdo con las circunstancias de
los clientes.
Entre sus
tareas en Valparaíso, aprendiendo el idioma, informándose sobre las condiciones
espirituales e históricas de Sudamérica y en particular de Chile, el Élder
Pratt dejó un tiempo para elaborar un interesante documento que tituló: “Proclamación
extraordinaria a los Hispanoamericanos” y el cual fue publicado en la ciudad de
San Francisco de California el mismo año de su regreso desde nuestro país en
1852.
PARLEY P. PRATT
Apóstol de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días: y presidente
de la misión general de dicha Iglesia entre todas las naciones del Pacífico: A
los Hispanoamericanos de California, México, Centro América, Colombia, Chile,
Buenos Aires, y de otros lugares.
Saludos
¡Amigos y
Hermanos!
Un ciudadano de los
Estados Unidos, y un extranjero entre vosotros, no dominando todavía vuestro
idioma, teniendo un gran deseo de impartir a ustedes algunas cosas de la mayor
importancia. Así escribe.
Una nueva revelación
ha sido recibida, en los Estados Unidos de Norteamérica, a través de la
ministración de Santos Ángeles del Cielo. Estos Ángeles han revelado un antiguo
libro, llamado el “LIBRO DE MORMÓN”; el cual contiene el evangelio en su plenitud y también muchas verdades históricas y
proféticas de suma importancia para el siglo presente. Este Libro está
publicado en inglés, y en varias lenguas europeas, y ahora se va a traducir al
idioma español, y será introducido entre vosotros.
Estos Ángeles
también han comisionado y ordenado a nuevos Apóstoles para enseñar a todas las
naciones el arrepentimiento y la fe en el Señor Jesucristo, y a bautizar. Es decir,
a enterrar o sumergir en el agua a
todos los que crean en el nombre de Jesucristo, para la remisión de los
pecados, también para dar el don del Espíritu Santo, para imponer las manos en
su nombre, después de bautizar en el agua.
Élder Parley P. Pratt
En esta nueva
dispensación, el Señor también ha renovado la promesa de que cada persona que
cumpla con estas condiciones será salva, pero el que no crea y no se arrepienta
y no sea bautizado será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen.
Como está escrito: “en mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas
lenguas: cogerán serpientes y si bebieren cosa alguna mortífera, no les dañará;
sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. (Marcos 16: 18).
En tiempos antiguos,
después de que el Señor hubo hecho estas promesas Él fue llevado al cielo. Pero
Él prometió regresar otra vez a la tierra con todos sus santos y ángeles: para
levantar a los muertos, para poner fin al pecado, y para reinar sobre todas las
naciones.
Portada de la Proclamación publicada en
San Francisco, California en 1852
Sus Apóstoles y Elderes
(de la antigüedad) dieron testimonio de estas cosas entre las Naciones. Ellos
llamaron a todos a arrepentirse y a bautizarse, o a sepultarse en el agua todos
aquellos que creyeran. Y el Señor confirmó las palabras con las señales que
prometió que les seguirían, en todo el mundo.
Finalmente, estos
Apóstoles murieron, todos salvo Juan que estaba en la isla de Patmos.
Este mismo Juan,
cuando estaba muy anciano, recibió una nueva revelación, a fin de manifestar a
los siervos de Dios las cosas que habrían entonces de cumplirse en poco tiempo
más.
Esta revelación
manifiesta que un cierto poder, o gobierno se levantaría para reinar sobre todo
el mundo, y entre todas las naciones.
Este gobierno él lo
llamó “BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE
LA TIERRA”. (Apocalipsis 17: 5).
La misma revelación
da una descripción de este misterio en
una forma tan clara que ninguna persona podría equivocarse o dejar de
reconocerla.
Este poder que Juan
vio a semejanza de una mujer sentada sobre una bestia, a quien le fue dado
hacer la guerra a los santos, y vencerlos, y también a ella le fue dado poder
sobre cada tribu, lengua y nación.
Esta gran ramera que
está sentada sobre muchas aguas, la misma con la cual cometieron fornicación
los reyes de la tierra, y con quien los habitantes de la tierra se
emborracharon con el vino de su fornicación, estaba también vestida de púrpura,
y adornada con oro y piedras, y con perlas, y tenía en su mano una copa de oro,
llena de las abominaciones e inmundicia de su fornicación.
Esta mujer estaba
borracha con la sangre de los Santos y con la sangre de los mártires de Jesús.
“Y la mujer” (le dijo el Ángel a
Juan) que has visto es la gran ciudad que
reina sobre los reyes de la tierra”.(Apocalipsis 17: 18).
A causa de que todo
el pueblo había bebido del vino de la ira de su fornicación, y los reyes de la
tierra habían cometido fornicación con ella, y los comerciantes se habían
enriquecido con la abundancia de sus delicadezas.
“Y oí”, dice Juan, “otra voz
del cielo que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de
sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado
hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades”. (Apocalipsis 18: 4
– 5).
Y los comerciantes
de la tierra, y muchos capitanes de la marina y cada compañía de barcos y
aquellos que negocian por mar fueron enriquecidos por su magnificencia, y por
su mercadería de oro, y de plata, y de piedras preciosas, y de perlas y de lino
fino, y de grana, y de seda y de madera, y de todo tipo de embarcaciones de
marfil, y de toda clase de barcos de las más preciosas maderas, y de bronce, y
de hierro y de mármol.
Y canela,
fragancias, y ungüentos, e incienso, y vino, y harina y trigo, y bestias de
carga, y ovejas y caballos, y carros, y esclavos y las almas de los hombres.
Y por sus
hechicerías todas las naciones de la tierra fueron seducidas, o engañadas. Y en
ella ha sido encontrada la sangre de los profetas y de los Santos, y de todos
aquellos que han sido martirizados sobre la tierra.
Ésa es en resumen la
descripción que Juan da de la gran ramera, o del gran “misterio”, o “mujer” o “ciudad”, que tendría poder sobre cada
tribu, lengua o pueblo, y por la cual todas las naciones de la tierra serían
seducidas.
Este poder debe ser
necesariamente la ciudad de ROMA y el
MISTERIO de su RELIGIÓN; o, de la religión de la cual ella es la CABEZA.
Porque ningún otro
poder ha tenido tanto éxito en establecer una religión católica o Universal.
La Religión Católica
Romana fue por mucho tiempo la religión del mundo llamado cristiano. El
Emperador Romano, Constantino, hizo de esta religión La Ley de la Tierra. Ninguna otra ciudad o nación ha tenido tanto
poder sobre todas las demás naciones desde que la revelación fuera dada, hasta
ahora.
Si una profecía así
de universal se aplicara a cualquier otro Poder, las autoridades Católica
Romanas podrían negarlo; porque, de acuerdo con su propio testimonio “quien ha
dado religión a Europa y América- ha sido la “Cristiandad” ¿Quién ha tenido el
poder para hacer ejecutar la misma por medio de la ley y del poder militar?
¡Roma!
¿Quién entonces ha
engañado a todas las naciones como está predicho en el libro de Apocalipsis?
¡Roma!
NINGUNA OTRA, -
Porque ninguna otra ha tenido poder sobre todo. Ninguna otra ha dado religión a
todos.
Si, por un lado,
todas las naciones no han sido en realidad engañadas, o seducidas por un cierto
poder gobernante, entonces la revelación de Juan no es verdadera.
Pero si, por otro
lado, ellas han sido engañadas y seducidas de acuerdo con la revelación, ningún
otro, sino tan solo un poder Universal o católico, podría lograr lo mismo.
Si preguntamos en
cualquier parte del mundo; ¿Cuál es la Iglesia Universal de todas las Naciones?
Rápidamente se contestaría así: “LA CATÓLICA ROMANA”.
Cuando los Obispos y
Sacerdotes del Imperio Romano introdujeron el bautismo por aspersión de los
niños (quienes no tenían edad suficiente para escuchar y creer en el
evangelio), en lugar de fe, arrepentimiento, e INMERSIÓN, para la remisión de
pecados: Este fue el comienzo del gran
fraude.
El Evangelio no era
para los niños que son santos, sino para llamar a los pecadores al
arrepentimiento.
El Bautismo no es
para los niños santos, sino para la remisión de pecados, de los penitentes
creyentes.
El Bautismo no es
una señal sobre la frente; sino, ser sumergidos o sepultados en el agua, en el
nombre de Jesucristo, a semejanza de su muerte.
Así, también fue
escrito por Pablo, el Apóstol, en su epístola a los Romanos, capítulo sexto,
versículos 3, 4, 5: “O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en
Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte. Porque somos sepultados
juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de como Cristo resucitó de
los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida
nueva. Porque si fuimos bautizados juntamente con él en la semejanza de su
muerte, así también lo seremos en la de su resurrección”.
Cuando el sistema
universal, y así falsamente llamado cristianismo, fue establecido por la ley
del imperio Romano, desde ese tiempo todos los niños nacidos en el mismo
imperio recibieron el agua sobre sus frentes de acuerdo con la ley, y esto
mismo es falsamente llamado Bautismo. Así, cuando un niño llega a tener la edad
suficiente como para escuchar el evangelio, para creer y arrepentirse, y para
ser bautizado por su propia voluntad, no puede hacerlo porque se le ha enseñado
a creer que él ya es un cristiano bautizado. Ni tampoco protegió el imperio a
aquellos que enseñaron, o administraron arrepentimiento e inmersión.
Así, el evangelio no
tuvo ningún efecto. Y así fueron engañadas todas las naciones del imperio
Romano.
Después de estas
cosas, las mismas pervertidas ordenanzas, las mismas leyes y religión fueron
establecidas sobre las Islas Británicas, y finalmente sobre las Indias
Occidentales, Hispanoamérica, y entre todas las naciones de la tierra.
Ni la Protestante
Europa, o la Puritana América, con todas sus huestes de Luteros, Calvinos,
Wesleys, y otros reformadores han sido capaces todavía de detectar el gran
engaño en sus raíces; o penetrar en sus profundidades, como para contrarrestar
el error, y restaurar a alguna nación a la obediencia de la fe; para
arrepentimiento y remisión de pecados por inmersión en el nombre de Jesucristo,
para liberarlos del engaño.
Así todas las
naciones han sido engañadas en los verdaderos puntos que constituyen el
Evangelio de salvación. Y así el engaño continúa hasta este día. Y continuará
con muchos hasta que el Señor Jesucristo descienda de los cielos y destruya el “misterio de iniquidad”.
Cuando, por el descubrimiento y la conquista de
América, y otros territorios, estas mismas instituciones apoyadas por la
espada, y después fijadas en la mente por la tradición, y llevadas a cabo y
apoyadas por los edictos de las diferentes Colonias Europeas; o por la madre
patria, excluyendo a todas las otras religiones, entonces Roma había lejos
cumplido su misión de acuerdo con la Revelación.
Tan completamente se
consumó esta predicción en el nuevo mundo, que si Pedro, Santiago o Juan, se
levantaran de los muertos, y comenzaran en Cuba, Méjico, Centro América,
Colombia, Bolivia, Perú, Chile, Buenos Aires o Brasil, a practicar el Bautismo,
(o la inmersión) de arrepentimiento, para la remisión de pecados; o a reunir a
la Iglesia, así sumida, para la adoración pública, para sanar a los enfermos,
para echar fuera demonios, para hablar, cantar, orar, o profetizar, ellos
serían hallados culpables de transgredir la ley y la constitución de dichos
países: al menos con algunas pocas excepciones, a causa de las últimas
alteraciones, o revoluciones que se viven en algunos de ellos.
Tal en esencia, fue
la predicción del último de los doce. Y tal su notable y exacto cumplimiento.
Sin embargo, extraño
resulta decir que los Filósofos Franceses y los Socialistas, a fin de liberar
al mundo de este terrible engaño: de este misterio; han rechazado a Jesús, a
los apóstoles y al libro que predice y describe el nacimiento, progreso y caída
de este poder. Sí, el libro que esboza un mejor cuadro de los hechos siglos
antes de su cumplimiento que lo que puedan hacer los mejores escritores
modernos, con los hechos literalmente delante de su vista.
El “protestantismo” en el tiempo presente,
con todas sus ramas, divisiones, y subdivisiones, está operando sin el
Apostolado, sin los Poderes, y sin la Autoridad o los Dones Espirituales.
Está por lo tanto
ofreciendo al mundo un sistema, o más bien, una insiste- matizada confusión de
formas muertas de la verdad tradicional y del error. Las verdades así mezcladas
y difundidas entre los pobres y hambrientos mortales, aun cuando mezcladas,
adulteradas, y pervertidas, sirven para iluminar la alborada de una esperanza.
Y al igual que el tenue resplandor de alguna transitoria luz en medio de los
horrores y los peligros de una noche oscura en una costa desconocida, ellos dan
a entender que la Roca de las Edades - la tierra firme todavía existe: - si por
ventura el día debe amanecer, un piloto debe estar a la mano, para guiar al
descarriado marinero a un cielo de seguridad.
El último de los
Doce, continuando con su visión en la Isla de Patmos, vio finalmente la cortina
cerrada sobre todas estas edades de misterio y de oscuridad de medianoche.
El drama mundial abrió
un nuevo escenario ante él.
¡He aquí - un Ángel
volando en medio del cielo! Teniendo el evangelio sempiterno, para restaurar al
hombre sobre la tierra, para que pueda ser predicada a cada nación, tribu,
lengua y pueblo. Y esta visión seguida de una voz del cielo diciendo:
“Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de
ella, pueblo mío para que no seáis participes de sus pecados, ni recibáis parte
de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha
acordado de sus maldades”. (Apocalipsis 18: 4-5).
Estas escrituras
están señalando una nueva dispensación, pero, como el evangelio sempiterno es
inmutable e incambiable en todas las edades y países, se restauraron las llaves
del Apostolado, el poder, la revelación, y los dones espirituales; así como también
la proclamación de arrepentimiento e inmersión para la remisión de pecados, con
las siguientes señales:
El día 22 de octubre
de 1827, un Ángel restauró la plenitud del evangelio al hombre.
Esto fue luego
seguido por la ordenación de ciertos hombres al oficio, y a la posesión de las
llaves y la autoridad del Apostolado, para la gran dispensación milenaria.
Esta ordenación la
llevaron a efecto los Ángeles quienes en visión abierta descendieron desde los
cielos, pusieron sus manos sobre ciertos hombres y los ordenaron para ser
Apóstoles, para predicar el evangelio, bautizar para la remisión de pecados, y
administrar el don del Espíritu Santo por la imposición de manos: renovando al
mismo tiempo la promesa de las señales que seguirían a los que creyeran.
Estas cosas
ocurrieron en el Oeste de Nueva York, en los Estados Unidos de Norteamérica; y
fueron seguidas por la organización de la Iglesia de Jesucristo de los Santos
de los Últimos Días.
La cual fue
primeramente organizada el día 6 de abril de 1830.
A comienzos de 1835,
estos primeros Apóstoles, a saber: José Smith y Oliverio Cowdery, reunieron una
vasta multitud de miembros de dicha Iglesia en el Estado de Ohio, alrededor del
santo templo que ellos habían levantado en Kirtland. Y allí, por mandamiento
del Señor, seleccionó y ordenó un quórum de doce Apóstoles, y varios quórums de
élderes con setenta miembros cada uno.
Estos fueron
autorizados y ordenados por Dios para ir a todas partes del mundo y predicar el
evangelio a toda criatura; y para bautizar a aquellos que creyeran, para la
remisión de pecados, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.
También para impartir el don del Espíritu Santo por la imposición de manos y
echar fuera demonios y sanar al enfermo en el nombre de Jesús.
Estos pronto
esparcieron el evangelio, y bautizaron a decenas de miles en casi todas partes
de la República Americana: en las posesiones británicas - americanas, Irlanda,
Escocia, Gales, también en las Islas de la Sociedad del Pacífico; confirmando
el Señor su palabra con las siguientes señales:
El
27 de junio de 1844, el gran Apóstol y fundador de esta dispensación JOSÉ SMITH
y su ilustre hermano Hyrum, fueron martirizados por su religión, en un estado
libre republicano de la confederación americana, a saber: Illinois. Poco
después por estos ultrajes asesinos decenas de millones de dólares en
propiedades, pertenecientes a los miembros de dicha iglesia, fuerondestruidos o saqueados; ciudades, villas,
pueblos y templos fueron saqueados, quemados o dejados abandonados; granjas y
provisiones arruinadas, hombres, mujeres y niños fueron martirizados por
cientos, y finalmente decenas de miles de los delpueblo de la iglesia de los santos fueron
expulsados a las montañas de Deseret; donde protegidos por fortalezas
montañosas, y separados del Protestantismo, de los Estados Unidos, por miles de
millas de desierto, deshabitado, salvo por tribus salvajes de Indios, ellos
vivieron en paz.
Allí ellos han
fundado un Estado, el germen de un imperio de libertad, el cual el gobierno
federal de Washington ha finalmente terminado reconociéndolo y sosteniéndolo,
bajo la modificación de un territorio.
Los anteriores
ultrajes no fueron el resultado de la constitución o de las leyes de esta
república, o de cualquiera de sus Estados. Ellos fueron cometidos en abierta
oposición a toda ley. Por lo tanto, estos crímenes no se deben cargar a las
instituciones de aquella república modelo, sino a los gobernantes inicuos, y a
los hombres corruptos, quienes fracasando en la protección de las personas y de
las propiedades de sus ciudadanos, o en castigar a los ofensores abiertamente
violaron sus juramentos de oficio, y de cada ley y constitución del país.
La sangre del
inocente está clamando desde la tierra en su contra, no solo contra quienes
cometieron estos crímenes, sino que también en contra de los protestantes,
católicos, los clérigos, gobernantes y gente, porque ellos estaban unidos por
lazos comunes de humanidad, por lazos comunes de ciudadanía, por las leyes de
Dios, y por las más sagradas obligaciones de sus leyes y constituciones, para
haber protegido a las personas y sus propiedades, y castigado los crímenes.
Desde que ocurrieran
los anteriores acontecimientos, la iglesia en las montañas de Deseret, ha
enviado Apóstoles y Élderes a Francia, Italia, Alemania, Suiza, Noruega,
Suecia, Dinamarca y otros países de Europa. En varios de estos países, la
palabra ha sido recibida con gozo y muchas personas han sido bautizadas.
En 1851, Apóstoles y
Élderes fueron enviados a California, a las Islas Sándwich, a Australia, y a la
costa occidental de Sudamérica, con las mismas buenas nuevas.
¡Hispanoamericanos!
Una gran mayoría de ustedes son los descendientes de las antiguas razas de
mexicanos, peruanos, chilenos y otras naciones de origen americano.
El origen de todas
estas razas ha sido ahora revelado por Ángeles, y por el descubrimiento y
traducción de sus registros antiguos, (el Libro de Mormón).
Las tribus
aborígenes de América, llamadas por los europeos, indios, son descendientes
literales del antiguo Israel. Sus antepasados emigraron desde Jerusalén, dos
mil cuatrocientos años atrás, y poblaron América. Y ustedes sus descendientes,
son conocidos en los antiguos registros como Lamanitas, Nefitas, etc. Siendo Nefi
y Lamán dos hermanos que emigraron con sus padres, su familia y otros desde
Jerusalén como ha sido declarado anteriormente.
Esta antigua raza,
que se extendió desde el Cabo de Hornos hasta las congeladas regiones del norte
de Canadá, y que fuera pisoteada por tres siglos, debe ser ahora restaurada al
evangelio de Cristo, a la comunidad de Israel y a los convenios hechos con Abraham
y sus antiguos Profetas.
Con este fin sus
antiguos registros han sido revelados; y con este fin está la comisión de una
nueva dispensación. Y no solo por este fin, sino que también por la salvación
de los Gentiles, y la restauración de los judíos, y de todas las tribus de
Israel, desde los cuatro rincones de la tierra.
Esta restauración
está ahora a la puerta, y pronto ocurrirá, en majestad y poder; y para la ruina
y punto final de todo error, ignorancia e iniquidad en la tierra.
Hispanoamericanos,
el engaño Romano, el sistema del “Misterio
Babilónico” fue impuesto sobre sus padres por el cruel Cortés, Pizarro, y
otros conquistadores españoles de sus países, hace ya más de trescientos años
atrás.
Por tres siglos
ustedes gimieron bajo la opresión del yugo español. Ustedes se levantaron
entonces como un gigante de sus sueños, se sacudieron sus cadenas, echaron a
sus chacales apartándose de ellos, y establecieron lo que se llaman gobiernos
republicanos libres.
Pero la obra de la
libertad estaba lejos de estar terminada. Ustedes han retenido el “Misterio Babilónico”, sosteniendo a sus
Sacerdotes con los millones del tesoro público. Mientras que la educación ha
sido desatendida, y en la mayoría de los casos todas las otras formas de
religión prohibida por la constitución y las leyes.
Hispanoamericanos;
desde su emancipación del dominio de España, ustedes tienen el glorioso
privilegio del auto gobierno. Está por lo tanto en el poder de ustedes mismos,
como gobernantes y pueblo, revisar sus constituciones y sus leyes.
Imiten entonces,
hasta donde sea posible, los gloriosos ejemplos de la constitución y las leyes
libres puestas ante vosotros por sus vecinos Republicanos, Los Estados Unidos.
Primero: Den
completa libertad a ese divino y santo principio llamado intelecto humano, a la
libertad de conciencia, de pensamiento, de expresión, y de prensa.
Segundo: Retiren
todos los fondos nacionales de los Obispos y los Sacerdotes; permitan entonces,
que todos los otros ministros religiosos sean protegidos junto con los otros
ciudadanos, pero no los apoyen con el tesoro público; den libertad a los
Clérigos para que se casen, críen hijos, y practiquen las diferentes ramas de
la industria en común con todos los demás, y dejen que la Religión reciba su
propio apoyo de los corazones y de las manos de sus fieles.
Tercero: Destinen
las grandes cantidades de dinero gastado en otros tiempos en Religión, “para la
educación de todos los hijos de las diferentes repúblicas; organizando un
sistema general de Escuelas, y apóyenlos para una equitativa distribución de
los fondos públicos.
Y aquí les ruego que
me permitan referirme a los ejemplos existentes en muchos de los estados de la
Confederación Norteamérica donde cada Distrito saca del Tesoro una cierta
cantidad para cada niño dentro de los límites de una cierta edad.
Dejen que cada
hombre y que cada mujer aprenda a leer, a escribir y a pensar. Publiquen
grandes ediciones de las Escrituras, de los Profetas y Apóstoles, pónganlos en
cada Escuela como un texto escolar; y en cada familia, y animen a toda la gente
a leerlos con cuidado, y con mucha oración para ser guiados en la verdadera
comprensión de ellos.
Entonces, ¡Oh,
Hispanoamericanos! ENTONCES ustedes comenzarán a beber profundamente de la
fuente de la libertad, de la luz y de la verdad; y asolearse en el rayo de sol
de la sabiduría, de la paz y del amor.
Mientras tanto,
permítanme fervientemente recomendar un arrepentimiento general y una reforma
de corazón y de vida. Que los Clérigos dejen de vender, y la gente de comprar
las cosas que ellos consideran sagradas: tales como el Bautismo, la santa
ordenanza del Matrimonio, el perdón de los pecados, etc., etc. Porque tal
tráfico es abominablemente inicuo. Y aquellos involucrados en ello, están en la
hiel de la amargura y en el lazo de la iniquidad.
Dejen también de
adorar ídolos, o imágenes hechas a la semejanza de Cristo, o de la Virgen
María, o de los Apóstoles, porque esto es abominación.
Cesen también de
adorar a los Santos, o de orarles a ellos, porque ellos no pueden escucharlos.
Adoren sólo al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Dejen que las
guerras cesen a vuestro alrededor, excepto las estrictamente defensivas.
Niéguense a sí
mismos de todo adulterio y fornicación. Niéguense a sí mismos de cada pasión
ilegal, apetito, o deseo, como dijo también nuestro Señor Jesucristo. Cultiven
el espíritu de honestidad, de bondad hermanable, y de caridad del uno para con
el otro, y hacia todos los hombres. Cultiven un espíritu de trabajo y de
hábitos limpios. Cultiven el conocimiento de la historia, la geografía, la
astronomía, la música. Sostengan lo útil - lo que embellezca. Adopten y
cultiven todos los adelantos modernos
en las artes útiles; en la agricultura, en la mecánica, en la
manufactura, en la navegación, y en la intercomunicación, etc.
Y para coronar todo
esto, un Élder, o un Apóstol de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los
Últimos Días, vendrá entre ustedes, no le nieguen a él los derechos de la
hospitalidad; sino que acójanlo, aliméntenlo, y escuchen sus instrucciones, e
invítenlo a que les enseñe más complemente en las vías del Señor, a bautizarlos
y a administrar el don del Espíritu Santo entre ustedes. Y también si ustedes
tienen a algún enfermo, ayúdenles a ejercer fe, e invítenlos a poner sus manos
sobre ellos, o a ungirlos con aceite en el nombre de Jesucristo y todo será
hecho de acuerdo con su fe.
Ellos deben publicar
entre ustedes los Antiguos Registros de sus padres, (El Libro de Mormón)
entonces hagan todos los esfuerzos para conseguir una copia de este, y léanlo
diligentemente, y con un espíritu de oración. Practiquen sus preceptos, porque
ellos son buenos, y beneficiosos para su instrucción, porque ellos son santos y
sabios.
Después de que
ustedes hayan sido Bautizados y hayan recibido el don del Espíritu Santo,
entonces oren en secreto y con sus familias. Nunca memoricen las formas de
Oraciones de sus Libros, sino que arrodíllense y derramen sus almas a Dios con
ese fervor que emana del espíritu de adopción, y con esa simplicidad que
caracteriza a un niño que se acerca a su padre. Sus palabras se derramarán de
un corazón pleno, siendo inspirados por el Espíritu Santo y serán respondidos
con una lluvia de bendiciones. Reúnanse a menudo también para ayunar y para
orar, y para ejercer los dones espirituales.
En resumen, guarden
los mandamientos de Jesucristo hasta el fin de esta vida, y ustedes serán
recibidos en el reino de nuestro bendito Redentor. Amén. Escrito en Valparaíso,
Chile, Sudamérica, enero de 1852.
El Viaje a Quillota, la ciudad refrescante
Carretero, Valparaíso. 1838.
Obra de Rugendas
Después de concluir su
tremenda amonestación a los hispanoamericanos, como lo había hecho antes a los
habitantes del Pacífico, el élder Pratt y su compañía se aprestaron para viajar
a Quillota en un viaje como se hacía por aquellos días en carreta y a caballo,
el élder Pratt escribe:
Salimos de Valparaíso en
una carreta tirada por bueyes, y llegamos en la mañana del veinticinco a
Quillota - un pequeño pueblo ubicado en un hermoso y fértil valle con un río a
treinta y seis millas de Valparaíso.
Una escena de viaje en carreta tirada por bueyes en los días de la
visita del Élder Pratt a Chile.
Aquí hemos arrendado una
casa y vivimos con una viuda y dos hijas, jovencitas de quince y diecisiete
años; ellas son muy sociables, y están contentas con nosotros. Pueden leer
español, y hacen todo el esfuerzo posible por enseñarnos su idioma. Son muy francas
y amigables, y lucen tan inocentes como si fueran niñas pequeñas.
Les he leído el Nuevo
Testamento en español, lo cual les agrada mucho, ya que nunca lo habían leído.
La gente de este pueblo
luce muy pulcra, es una gente amorosa y sociable; muy amigable, franca, y muy
accesible. Ellos son mayormente blancos, inteligentes y de buen parecer; muy
llanos y sencillos en el vestir y en sus costumbres. Las casas son mayormente
limpias y bonitas, y están ubicadas en línea con las murallas de barro que
separan las calles de los jardines y viñedos.
Una Vista Panorámica de
Quillota que data de 1964, poco tiempo después del establecimiento de la
Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en esta ciudad.
Las casas están
construidas de ladrillos, enyesadas y blanqueadas tanto por fuera como por
dentro; con pisos de ladrillos y techos de tejas. Muchas de ellas, sin embargo,
no tienen más piso que la tierra, y muy pocas tienen ventanas de vidrio. Las
calles son estrechas y se cruzan en ángulos rectos. Un claro, y frío arroyo
corre por el centro de cada calle, y vastas hileras de altos e imponentes
álamos, así como árboles frutales y viñas adornan todo el valle, tanto en el
pueblo como en el campo.
Una montaña o colina
circular, tal vez de unos 500 pies de altura, se levanta en medio del pueblo, y
está rodeada por todos sus lados por la planicie del fértil, bien regado y bien
cultivado valle. Esta colina está cercana a nuestra residencia, es de fácil
acceso, y domina una vista de todo el valle con sus granjas, huertos, viñedos,
pueblos, calles, ríos y diques, es fértil como el Edén y se extiende hasta
perderse en la lejanía; limitando con elevadas colinas y cadenas de montañas,
cuyas ondulaciones más bajas entroncan con rejas y casas, y está cubierta de
rebaños y hatos, mientras que sus laderasestán accidentadas con
precipicios rocosos, y sombreadas por oscuras quebradas, o mantos de nubes;
mientras que las accidentadas cumbres reposan con solemne grandeza sobre el
regazo del claro cielo azul, no obscurecido por las nubes o por ninguna de las obscuras
sombras del mundo inferior.
La tierra de este valle es extremadamente
fértil, y fácilmente irrigada por pequeños canales que salen del río.
El panorama que se
presenta desde la cumbre en el centro de la colina presenta una de las más
hermosas escenas que jamás haya visto tanto en el viejo como en el nuevo mundo.
La cumbre de esta montaña
es un lugar para el retiro y la oración, lo cual intento hacer cada tarde al
ponerse el sol o durante el crepúsculo. Higos, ciruelas, peras, duraznos,
manzanas, naranjas, uvas, y, verdaderamente, muchos tipos de frutos son muy abundantes
aquí. Un cuarto de dólar es suficiente para comprar bastante comida para los
tres y para todo un día. Los higos y las ciruelas son dulces como la miel, y se
derriten en la boca. No hay mayor necesidad de otras comidas. Las uvas, los
duraznos y las manzanas generalmente no han sido cosechados todavía.
Habiendo vivido en
Quillota por un mes regresamos a Valparaíso, y el 2 de marzo nos embarcamos a
bordo del barco “Dracutt” para San Francisco; levamos anclas el 5 de marzo, y
salimos del puerto con una suave brisa”.
Mientras revisaba los diarios de la época hoja por hoja buscando las
huellas del paso de nuestros hermanos misioneros por Chile, me di cuenta de que
“El Diario” de Valparaíso publicaba las listas de las cartas sobrantes en el
correo. Pensé que tal vez como respuesta a su solicitud de publicación y por el
carácter de su llamamiento el Élder Pratt debería haber recibido alguna
correspondencia y que probablemente durante su estadía en Quillota más de
alguna correspondencia para él habría llegado a Valparaíso.
Fue así como me puse a revisar las listas de las cartas sobrantes y en
“El Diario” de Valparaíso del viernes 27 de febrero de 1852 apareció una carta
consignada con el N° 195, dirigida a P.P. Pratt.
El Regreso a Casa
La siguiente es la copia
de una carta escrita al presidente Young durante el viaje de regreso de Chile a
San Francisco:
BARCO “DRACUT,” OCÉANO PACÍFICO, lat. 18.
13 de marzo de 1852.
PRESIDENTE YOUNG.
Querido Hermano- Estamos
todos bien. El Élder Rufus Allen, yo y mi esposa, salimos de San Francisco, el
5 de septiembre de 1851, para Chile, S.A., y llegamos a Valparaíso, el 8 de
noviembre - en un viaje de sesenta y tres días. Desde ese tiempo hasta ahora he
estado dedicado al estudio del idioma español, de las leyes, sus
constituciones, su geografía, su historia, su carácter, su religión, sus
modales, sus costumbres, sus revoluciones, y acontecimientos de Chile y Perú en
particular, y de Hispanoamérica en general.
Fotografía de Brigham Young, a los cincuenta años.
Brigham y Parley fueron amigos cercanos, correspondiéndose regularmente y
fortaleciéndose el uno al otro en sus veinte y cinco años de tiempo de
membresía en la Iglesia”.
Por intensa aplicación
luego llegué a ser capaz de leer con cierto grado de entendimiento e interés en
este idioma. Ya he leído partes del Nuevo Testamento, mientras, que, en el
mismo idioma, he copiado muchos de sus pasajes más importantes, y los he leído
tal vez unas veinte veces - dándome el cometido de memorizar algunos de ellos.
También he leído un
pequeño trabajo, sobre Historia Natural de Chile, casi tres veces, en el cual
hay muchos curiosos e importantes datos relacionados con las guerras de la
brava y patriota nación de hombres libres llamados Araucanos. Éstos han
mantenido su libertad e independencia inalterable por 300 años contra los
poderes combinados de la vieja España y de todas sus colonias, sosteniendo una
guerra defensiva, con muy poca tregua, por casi 200 años, sin armas de fuego u
otros medios modernos de defensa. Parte de su historia espero traducir y
publicar posteriormente.
También he leído en
español el texto escolar de la geografía de Chile, y algunos otros trabajos,
mientras que una constante lectura de sus diarios, además de los de Perú y de
Buenos Aires, me han dado una visión general de sus gobiernos, leyes, políticas,
religión, revoluciones, esperanzas y proyectos.
Las guerras civiles, y mis propias
circunstancias financieras, pero más particularmente la carencia del lenguaje,
limitaron mucho mis viajes por el país, y aún de visitar a los Araucanos. Yo,
sin embargo, visité un pequeño pueblo en el interior, cuarenta millas, y
vivimos allí por un mes.
Araucanos,
obra de Claudio Gay.
El segundo día de marzo
nos embarcamos en este barco para San Francisco, sin la suficiencia del
lenguaje como para dar la vuelta a las llaves del Evangelio a estas naciones.
Nos quedamos hasta que nuestros medios se acabaron y buscamos y oramos
diligentemente para que nuestro camino fuera abierto; pero no pudimos hablar el
idioma lo suficientemente bien como para predicar el evangelio, ni encontramos
un medio de ganarnos la vida, así que se nos hizo necesario regresar a
California, mientras tanto seguimos estudiando el idioma a bordo.
Tenemos un agradable
joven en la cabina que es muy servicial con nosotros. Es originario de Chile,
lee y conversa con fluidez en español, es versado en las escrituras, las cuales
leemos y analizamos juntos. Él tiene mi Biblia en español y la está leyendo. Le
he hablado de nuestra doctrina, del bautismo, de la persecución a la Iglesia,
del establecimiento en las montañas, y del Libro de Mormón: También de los
males del adulterio, la borrachera, el juego, y otros pecados, y las
iniquidades de las abominaciones católicas. Él ha tomado todo esto de buena
forma, y habla de ir a las montañas con nosotros. Lo que es muy notable para
ser chileno, es que ni fuma ni bebe. Él posee algunos recursos, y está yendo a
California para incrementarlos. Oramos mucho en secreto para que Dios abra su
corazón y nos lo dé como una ayuda en el ministerio.
Los chilenos son una raza
con mezcla de sangre española e india - cuatro quintas partes dicen son indios
– lo que se manifiesta en sus gestos toscos, sus cabellos y ojos negros, la
frente baja, los pómulos altos, rostros anchos y en la mayoría de los casos de
color cobrizo en sus diferentes matices y grados, aunque unos pocos son blancos
y aún bellos y hermosos. En general ellos son ignorantes y devotos católicos.
Probablemente más de la mitad de ellos no sabe leer ni escribir. Su
conocimiento de las artes y de la industria es sumamente limitado. En sus
modales son simples, francos, y extremadamente sociables y aparentemente
afectuosos, pero sujetos a una pequeña debilidad en sus tratos, y con tendencia
al robo. Hay, sin embargo, muchas honorables excepciones a estas faltas o malos
hábitos.
La Biblia en general no
es usada entre ellos, estando prohibida por su religión; pero encontré a muchos
que ya la han leído, y todos, con quienes realicé el experimento, parecieron
dispuestos a escuchar su lectura. Algunos dicen que podían comprenderla mejor
cuando la leía yo, que cuando la leían sus propios compatriotas.
Hablé libremente a muchos
en contra de las supercherías y los errores; mostrándoles a ellos la verdadera
forma del bautismo, etc., lo cual raramente les ofendió.
Ellos me hablaban con
frecuencia de las abominaciones de sus sacerdotes, y de como ellos administraban todas las ordenanzas por dinero, a
tanto por cabeza. La constitución consagra la religión Católica Romana, la
apoya con presupuesto y prohíbe a todas las otras. Existe, a pesar de esta
prohibición, una Iglesia Anglicana y una Iglesia Congregacional Americana en
Valparaíso.
Visité esta última y
conversé con el ministro. Él dijo que no era difícil importar libros religiosos
o diarios y la distribución de estos, aun cuando la prensa no era libre de
imprimir o publicar sobre ninguna religión que no fuera la católica. Él había
importado y distribuido Biblias en español, y las había puesto a la venta en
las librerías. Libros extranjeros son importados libres de impuesto.
La revolución que asola
tan violentamente en esta época a Chile profesa estar en favor del sufragio
universal, y de la absoluta libertad de conciencia, de expresión y de prensa.
Las masas, hasta donde yo soy capaz de juzgar, son ardientemente revolucionarias,
pero no les gusta combatir. La revolución costó unas cinco mil vidas, y terminó
en una amnistía general, sin ninguna alteración en el gobierno. Pero la gente
es optimista en sus esperanzas - ellos piensan que conquistarán sus libertades
en algunos años más.
En las provincias de
Buenos Aires una larga guerra civil se ha librado, la cual está ahora
terminando en favor de un partido más liberal, ayudado por Brasil.
Perú está tranquilo. Los
impresos públicos de Lima, su capital, me han interesado muchos de ellos están
en español, y yo he pasado varios días leyéndolos. El gobierno del Perú está
muy influenciado por Inglaterra y por los Estados Unidos. Su constitución
garantiza la libertad de prensa, de expresión, y de adoración. Pero parece que
se ha quedado en letra muerta sobre estos puntos hasta el presente año,
en el cual el Congreso Peruano ha promulgado una ley especial para llevar
adelante estos principios generales de libertad, haciendo especial provisión
por la libertad de otros credos, y para que los protestantes oficien en los
sagrados sacramentos del matrimonioy de sepultación, lo cual es un paso adelante aún para la
protestante Inglaterra (donde todos deben ir a la Iglesia Nacional para estas
cosas).
Perú ha hecho también un
tratado especial con Gran Bretaña, en el cual todas estas libertades están
garantizadas para los súbditos británicos allí. Estas medidas liberales han
alarmado a “Su Santidad,” el Papa de Roma, a tal extremo que ha extendido una carta
de excomunión al gobierno peruano, en la cual denuncia todas estas medidas
liberales como anticatólicas, anticristianas
y heréticas.
Este documento oficial,
en las manos del arzobispo del Perú y de sus clérigos, fue sacado a la luz para
testificar con considerable poder en contra de los liberales procedimientos del
gobierno; pero, en el ínter tanto, un hombre muy talentoso e instruido (supongo
que es un sacerdote), llamado Dr. Vigel, y muchos otros escritores se
expresaron en contra del Papa en las columnas de los impresos públicos. Ellos
lo denuncian a él en fuertes términos como un usurpador con más poder que Pedro
en la antigüedad, quien, dicen ellos, no se metió con los gobiernos, la
riqueza, o ninguna otra cosa, sino predicar el evangelio y pescar.
Ellos audazmente
inquirieron de “Su Santidad” “¿¡Dónde está el salario de Pedro!”, ¡la corona!,
¡los títulos!, los palacios, ¿etc.? “¿dónde sus dictados de políticas de
gobierno?”. Ellos entonces le informaron que Perú es una soberanía libre e
independiente, y que no será dirigida por ningún poder extranjero cualquiera
que éste sea. Ellos compararon a “Su Santidad” con Simón el Mago, que deseó
comprar el don de Dios con dinero. Recordándole a él y al público cuanto les ha
costado a otros gobiernos comprar la remisión de pecados por ofensas similares,
y preguntándose cuánto tendrá el pecador Perú que pagar a Su Santidad por la
remisión del gran pecado que ha cometido al dar a sus ciudadanos la libertad
para adorar como ellos quieran; y casarse, morir y ser enterrados de tal manera
como les parezca a ellos bueno.
Tales escritos tienen una
amplia circulación en Perú, y son populares, pero tienen también la oposición
de largas réplicas y defensas de parte del clero más ortodoxo. Todas estas
cosas nos muestran que la prensa, así como la mente, está comenzando a ejercer
su libertad en los países donde, por tres siglos, todo intelecto ha dormido, y
toda libertad de pensamiento ha sido aplastada – enterrada - bajo la incubación
de las horribles instituciones de la gran Madre de la Abominaciones.
Perú debe sostener sus
libertades, un campo está abierto en el corazón de Hispanoamérica, y en las más
grandes, mejor informadas y más influyentes ciudades y naciones de Sudamérica,
para que la Biblia, el Libro de Mormón y la plenitud del evangelio sean introducidos.
Cuatro quintas, o tal vez
nueve décimas partes de la vasta población de Perú, así como de la mayoría de
los otros países de Hispanoamérica, son de la sangre de Lehi. Es verdad que
ellos están degradados. La civilización está en un nivel de decadencia; y la
modestia y la virtud, en el sentido en que son comprendidas entre las naciones
más refinadas, pueden difícilmente existir entre ellos, ni aún en idea. Jesús
no vino a llamar a los justos sino a los pecadores al arrepentimiento. Los
sanos no necesitan de médico, sino los que están enfermos.
Nueva Granada también se
ha revolucionado en favor de este gran principio de libertad; mientras que la
revolución en el Norte de México, y otros movimientos de naturaleza similar en
otras partes, muestran que una puerta se está abriendo más ampliamente de lo
que puede ser llenada con prontitud en el idioma español, a menos que
Dios levante (como en Inglaterra) miles de maestros locales de la plenitud del
Evangelio.
Tenía muchos deseos de ir
a Perú en este tiempo; pero un bolsillo vacío y una imperfecta lengua, que ha
comenzado apenas a tartamudear en este idioma, junto con la falta de libros o
de recursos para imprimirlos, y a otras circunstancias, todo se combinó para
hacerme esperar un poco hasta que pueda estudiar el idioma más completamente;
mientras tanto, regreso a donde pueda comunicarme más completamente con la
Iglesia en casa, con las varias misiones en las islas y con mi familia, por
quienes debo hacer algo lo más rápidamente posible, si Dios me abre el camino.
Siento sin embargo que el
Libro de Mormón y algunas publicaciones baratas deberían ser traducidas al español
e impresas, entonces la llave se dará vuelta en estas naciones mientras que un
Sacerdocio viviente es acompañado por algo para que ellos lean - aún aquellos
escritos que tienen las promesas de Dios, las oraciones y la fe de los
antiguos, y el poder y el Espíritu de Dios para trabajar con ellos en la
restauración de la casa de Israel.
Está en mi corazón
traducir el Libro de Mormón y algunos otros trabajos e imprimir los mismos en
español tan pronto como haya perfeccionado suficientemente el idioma. Como
imprimir es muy caro en todos los lugares del Pacífico, podría ser sabio ir a
Inglaterra para conseguir algunos impresos, y, tal vez, llevar algún
estereotipo hecho; y también, llevar a dos o tres élderes con pasaportes
ingleses, para ayudar en Hispanoamérica.
Estos meditados trabajos
serían, bajo la bendición de Dios, una avanzada de la gran obra para poner los
fundamentos de la restauración de incontables millones de la casa de Israel y
de José - aún de muchas naciones que se extienden sobre una gran e importante
parte de la tierra - siento trabajar con paciencia, y tomar tiempo para
preparar el camino ante mí y ante aquellos que, en su debido tiempo, serán
enviados a ellos con poder; sabiendo que Dios, quien ha dicho ciertas cosas,
hará que aquellas cosas sean realizadas en su debido tiempo.
Si, antes de que la mitad
de estas cosas sean logradas, debo volver al valle y sentarme en concilio con
usted y mis hermanos, o aún hacer la traducción allí, espero no ser contado
como un siervo flojo; porque le aseguro que he hecho todo lo que está de mi
parte, con toda diligencia, y con toda la oración de fe que poseo, y mi más
ferviente deseo es ser contado digno de trabajar por la restauración de Israel
hasta que sea lograda.
Yo estudio el idioma todo
el día y pienso en ello y aún sueño y hablo en voz alta en mis sueños, en los
cuales algunas veces aprendo más que en el día. Pero no es un trabajo pequeño
llegar a familiarizarse con toda la gramática, las palabras y el estilo de un
idioma, así como para llegar a escribirlo en publicaciones.
Si los Doce Apóstoles
dividen los idiomas europeos entre ellos, y cada uno llega a estar
completamente versado en cada uno de ellos, como para traducir la plenitud del
Evangelio y dar vuelta la llave de este, será un gran paso hacia la
consumación; porque una hueste de fieles siervos se levantaría pronto para
cooperar con ellos, y estos idiomas ordenarían la influencia y las llaves de la
comunicación con la mayoría de las naciones, tribus y lenguas de la tierra.
Confío y espero, también, que estos idiomas pronto sean introducidos en nuestra
Universidad, y entre los élderes de Israel, con prioridad a las lenguas
muertas, o a aquellas de trascendencia menor.
OCÉANO PACÍFICO, lat. 3° N.
Marzo 27, 1852.
Queridos Hermanos - Hemos
navegado treinta y tres días y hecho casi la mitad del viaje. Estamos bien, y
el viento está generalmente bastante bueno, pero ahora está en calma. El
hermano Allen y yo todavía estudiamos el idioma con diligencia, y todavía hablamos
con el chileno, quien también está leyendo diligentemente nuestra Biblia en
español.
El “Libro de Mormón,”
“Una Voz de Amonestación,” etc., han estado rotando, y han sido leídos por el
capitán y sus compañeros; pero ellos no creen, ni en el testimonio de hombres
ni de ángeles. Sin embargo, hay un hombre joven sobrio e inteligente, que está
muy interesado.
Abril 29, lat. 27° N. –
Cincuenta y cinco días han pasado como una penosa prisión para nosotros, con
muy poco para comer. Vivimos con un pequeño, pobre y duro pan, probablemente
cocido unos dos o tres años atrás, y algunos porotos y una muy pobre y perjudicial
carne salada y cerdo. No tenemos harina, papas, azúcar, melaza, arroz, u otras
comodidades, aun cuando pagamos un buen precio por el pasaje en camarote.
No hemos tenido ni un
buen día de buena navegación en el último mes; tenemos calmas y fuertes
vientos. Rara vez navegamos más de treinta o cincuenta millas en veinticuatro
horas. Estamos hambrientos, débiles, solos, y desconsolados. Pero, después de
mucho orar por un buen viento y velocidad, encontramos que nuestras oraciones
no han sido contestadas, y nos hemos rendido, y le hemos pedido a nuestro Padre
Celestial que nos dé paciencia y reconciliación con Su voluntad.
Estamos ahora a unas
ochocientas o novecientas millas del puerto, y nuestras provisiones (pobres
como lo son) pronto se nos acabarán. Pero vivir o morir nosotros confiamos en
Dios y tratamos de servirle a Él.
No hay nadie a bordo que
tema a Dios o respete al hombre, hasta donde sepamos, exceptuando a uno de los
marinos y a nosotros. Las más horribles blasfemias resuenan en nuestros oídos
cada día en el camarote y sobre la cubierta, provenientes tanto del capitán
como de sus pares, con borrachera y pensamientos inicuos.
Nosotros somos rechazados
y odiados a causa de nuestro testimonio, y porque nuestro ejemplo es una
reprobación. Pero nosotros nos preocupamos de nuestros propios asuntos, y
estudiamos el idioma y las Escrituras cada día.
El hombre joven de quien
hablo es el Sr. Howard, de los Estados Unidos, quien es bien educado, y ha
leído nuestros libros con mucho interés durante el viaje, y ha pedido ser
bautizado y unirse a la Iglesia apenas arribemos. Él no está acostumbrado a la
vida marinera, y desea ir a las montañas con nosotros. Él ha sido educado en
colegios y como oficinista. Pienso que su llamamiento es predicar el evangelio,
pero aún no le he dado a entender eso a él.
Hermanos, Deseo verlos a
todos ustedes con un deseo como jamás lo he sentido en mi vida. Siento que
quiero sentarme con ustedes y buscar los poderes y los dones de Dios y los
poderes de los cielos, aún aquellos que serán derramados para la restauración
de la Casa de Israel.
OH, ¿cuándo llegará ese
tiempo? ¿Cuándo el velo será rasgado para que todos los poderes del apostolado
sean permitidos o ejercidos sobre la tierra? Debe ser pronto o ninguna carne se
salvará - porque los poderes de la oscuridad prevalecen a tal grado que aún
pueden llegar a sentirse físicamente.
No hay nadie que conozca
al Señor; nadie que busque la verdad; nadie que la aprecie cuando la encuentra;
nadie que se incline a dejar el pecado. Me hubiese gustado que se dijera
que ha sido encontrada en la tierra. Encontrar a uno es como encender una
lámpara y buscar diligentemente alimento entre los calabozos de la oscuridad,
la muerte y el hambre.
Adiós y hasta que
arribemos.
Vuestro
hermano
P.
P. Pratt
Después de un largo y
tedioso viaje de setenta y nueve días llegamos a San Francisco el 21 de mayo,
habiendo sufrido duramente en los últimos cuarenta días por la falta de
alimento adecuado.1
Después de descansar y
recuperarnos por unos días, mi tiempo fue otra vez dedicado al ministerio de la
Iglesia en San Francisco y San José, y en visitar, estudiar el idioma,
escribiendo a los otros misioneros, y en la preparación de nuestro viaje de
regreso2 a casa, hasta cerca del fin de julio, y
yo aquí agregaría, que, a causa de la bondad de mis hermanos y amigos, casi mil
doscientos dólares en moneda, mulas y un carromato me fueron proporcionados
para ayudarme en mi misión y para mi viaje a casa, los cuales se me dieron en
diferentes tiempos después de mi arribo desde Chile.
Vista de los Cerros y
Bahía de Valparaíso en 1854, tal como se veía tan solo tres años después del
arribo del Élder Pratt y su compañía. Daguerrotipo de A. Terry, (Ackermann
& Co., Londres.
Barcos en la Bahía de Valparaíso 1854.
Daguerrotipo por A. Terry. (Ackermann & Co., Londres.)
Los Antecedentes de una Esperanza
¿Cuáles fueron las
motivaciones que trajeron al Élder Pratt a Chile? Creo que a la vista de los antecedentes
históricos podemos señalar entre las principales las siguientes:
1. Los Indios Americanos y La Casa de Israel.
Después
de enviar misioneros a Hawái y a Australia, el propio presidente Pratt se
aprestó para realizar un largo viaje a fin de estudiar las condiciones que
pudieran hacer posible el establecimiento de la Iglesia en Sudamérica, y el
país escogido por él para su misión fue Chile, país por el cual abrigaba un
sentimiento muy personal, el que dejó expresado en su obra “A Key to The
Science of Theology” donde escribió que:
“Por
esta ciencia el profeta Lehi y Nefi vinieron con una Colonia de Jerusalén, en
los días del profeta Jeremías, y después de viajar por ocho años por el
desierto de Arabia llegaron a las costas del mar, construyeron un barco,
obtuvieron del Señor una brújula para guiarlos en el camino, y finalmente
arribaron a salvo a las costas del país que ahora es conocido como Chile en
Sudamérica.[5]
El Viaje de Lehí y su familia a la tierra
prometida.
Para el Élder Pratt los
indios americanos eran parte de la casa de Israel, como descendientes del
patriarca Lehi y de su descendencia, y había que llevar a ellos las bendiciones
prometidas en el Libro de Mormón, las bendiciones del evangelio de nuestro Señor
Jesucristo y las bendiciones propias de la prometida congregación del pueblo de
Sion.
2. La Experiencia
del Brooklyn y el descubrimiento del Oro en California
El
conocimiento de estos hechos y de la gente chilena viviendo en California, sin
duda que también se constituyeron en verdaderos antecedentes para la
determinación del Élder Pratt de viajar a Chile.
Recientemente
había sido elegido presidente de Chile don Manuel Montt Torres, el que había
asumido como presidente de la nación chilena el día 18 de septiembre de 1851,
apenas unos días después de que se desatara lo que conocemos en nuestra
historia como la Guerra Civil de 1851.
Refiriéndose a esta lucha fratricida entre
chilenos, el élder Pratt escribió:
“Encontramos al país sumido en una guerra civil.
La revolución que asola a Chile con tanta violencia profesa estar a favor del
sufragio universal, la absoluta libertad de conciencia, de expresión y de
prensa.” Auto 398.
En Chile la revolución ha terminado con el saldo
de muchas vidas segadas, y sin ningún éxito” p. 394
La masa hasta donde yo puedo ver es ardientemente
revolucionaria, pero no le gusta pelear. La revolución costó más de cinco mil
vidas, y terminó en una amnistía general, sin ninguna alteración en el
gobierno” p. 388.
“Si bien, en el plano económico, la provincia
experimentó un acelerado desarrollo, paralelamente vio desvanecerse su secular
preeminencia político-militar, proceso que tiene la Revolución de 1851 como
punto culminante”. Cartes p. 21
Revolución de 1851 – Revolución Crucista.
“…tras
el fracaso de la candidatura presidencial del General De la Cruz, que contaba
con el apoyo unánime de los electores de la provincia de Concepción, así como
del liberalismo santiaguino, nuestra sociedad militar “se sintió fuerte en sus
fueros y arrogante en sus decisiones”, levantándose en armas. “Derrotada en
Loncomilla –dice Campos Harriet- acaba su preponderancia política rectora en el
gobierno de la República”, “Perdida ya su magna trayectoria histórica,
Concepción inicia una etapa de aislado recogimiento y de formación local y
regional”. Cartes pp. 21-22. (Fernando Campos Harriet. Historia de Concepción,
1550-1970, tercera edición, Editorial Universitaria, Santiago 1982, p. 150).
Por otro lado, la prensa local les dio una perspectiva a
nuestros misioneros de las condiciones imperantes, no tan solo en Chile, sino
que también en la Argentina y en el Perú.
Sin duda que esta situación de crisis interna jugó un papel
preponderante en contra de los esfuerzos de nuestros misioneros por enseñar los
principios a nuestra población de su “nueva” religión.
Edificio
edificado sobre la plataforma antigua de Valparaíso y que cobijó a la Iglesia
Congregacional, hoy día Iglesia Presbiteriana.
El
Pastor David Trumbull (1819-1889)
La Universidad de Yale
llegó a ser un centro de misiones nacionales y extranjeras”. P. 76. “Cuna de la
teología liberal de Nueva Inglaterra” p. 78.
“No imaginó que, en
sus días de estudiante, que el mismo sería el pionero de Yale en Chile”. Paul
p. 77.
“El primer misionero
enviado específicamente a “predicar el Evangelio en el desierto”, que hace 150
años comenzara a cimentar las bases de la Iglesia Reformada en Chile”. Paul, Un
Reformador Yanqui. Prologo.
La Sociedad Americana
de Amigos de Hombres de Mar, The American Seamen’s Friend Society, se
estableció en 1826. Su propósito fue “predicar el evangelio a los marinos en
cada puerto principal de los países papistas, mahometanos y paganos”. American Seamen’s
Friend Society, First Annual Report, May 1829, p.17.
“Partió resuelto,
fortalecido por el lema de su amado estado de Connecticut que dice: “Qui
transtulit sustinet” (Quien trasplanta preserva). Paul. P. 30.
“Las familias de los
Trumbull en Nueva Inglaterra, han generado la creencia que ellos mismos son una
rama de los Trumbull de Escocia. En el año 1334, durante una cacería Robert
Bruce, Rey de Escocia, fue atacado por un toro. Cuando el animal ponía su vida
en peligro inminente, un joven campesino se lanzó delante del rey y con igual
fuerza, destreza y buena fortuna, cogió al toro por las astas y lo dobló hacia
un costado, salvando así la vida del rey. El rey, agradecido por el acto,
ordenó al, hasta entonces, desconocido joven que adoptara el apellido Trumbull
le dio una finca cercana a Peebles (que aun pertenece a la familia) y un escudo
de armas; tres cabezas de toros con el lema “La Fortuna Favorece al Valiente”,
que aún lo ostenta la rama norteamericana. Paul pp. 31-32.
27 de septiembre de 1844
En Valparaíso, Chile, había mucha necesidad de un
hombre para predicar a norteamericanos y luego acceder a la población
española…” David Trumbull. P. 81.
12 de febrero de 1845 “Tuve una amena conversación
con el DR. Alexander acerca de Valparaíso”. P. 82.
24 de marzo de 1845.: “Comencé una carta a mis
padres en respuesta a una de mamá con relación s Sudamérica. Mi mente está
dolorosamente confundida sobre este punto. Pareciera como si un campo se
abriera allí y, en cierto sentido, como si yo estuviera apto para entrar,
labrarlo, y sembrada la semilla, esperar pacientemente a que Dios le dé el crecimiento
tanto entre los escépticos ingleses y sudamericanos como entre los supersticiosos
católicos…” p. 82.
Fue enviado a Valparaíso por la Foreign Evangelical
Society (posteriormente, American and Foreign Christian Union”) a predicar a
los marinos, y finalmente, para difundir el Evangelio entre el pueblo chileno”.
P. 82.
Viajó a Valparaíso en el barco Mississippi el día
17 de agosto de 1845.
“Mi primer día en el mar y estoy mareado, un día
agotador…”
24 de agosto. “Predica a los pasajeros. Mateo 6:
33.
31 de agosto de 1845. Predico efesios 2: 12. Nadie
parece interesado entre los pasajeros.
7 de septiembre de 1845. “Mi corazón sufre al ver
tanta indiferencia hacia la religión entre los de a bordo”. P. 83
31 de octubre de 1845.Barco Mississippi, por
cumplir los 26 años.
1° de noviembre de 1845: Cumplió 26 años.
Domingo 2 de noviembre de 1845; predica Santiago 4:
17.
26 de noviembre de 1845.
S.O. del Cabo de Hornos.
Mañana del viernes 19 de diciembre de 1845. Latitud
47°
Queridos padres:
El capitán Harvey me regaló una Biblia muy fina y
grande y junto a ella una conceptuosa carta firmada por él y los pasajeros ‘Al
Rev. David Trumbull por su gentileza al dirigir el culto a bordo, los días de
reposo”. P. 85.
25 de diciembre de 1845.
Levantada a las 4 A.M., cuando la luz llegó desde
tierra firme.
Valparaíso. Cerros desolados y áridos, ni un árbol
a la vista, salvo un cactus en la cima, parece muy poco acogedor.
Valparaíso, 1845. Dibujo de
Rugendas.
Mañana del jueves 25 de diciembre. Navidad.
Valparaíso a la vista a doce millas. Muchos de los
pasajeros ya están vestidos con sus ropas domingueras, pero presiento que no
desembarcaremos antes del mediodía –de aquí a cinco o seis horas- el viento es
muy suave.
La costa está cerca. Cerros altos y oscuros, pero
sin árboles, no muy atractivo a la vista. Diferente a los alrededores de
nuestras ciudades, porque no se ve una casa…Fui recibido amablemente por un
comité de clérigos ingleses. Debo andar con precaución. Espero no ser
obstaculizado. Creo que este es un campo bien escogido, pero no fácil”. David
Trumbull.
David, tercer hijo de John Mason Trumbull (de su
segunda esposa) …viajó a Sudamérica en 1845 como misionero de la American and
Foreign Evangelical Union, organizó una Iglesia en Valparaíso, Chile. Paul p.
34. (Unión Evangélica Americana y Extranjera).
Realizó dos o tres visitas breves a los Estados
Unidos. Para visitar la casa de su padre y el lugar donde había nacido.
Se casó en Smithfield, Carolina del Norte, el 5 de
junio de 1850 con Jane Wales Fitch, fue la causa del regreso de David a su
tierra natal en diciembre de 1849. La conoció durante sus días de estudiante en
la Universidad de Yale (1839-1842).
“2 de agosto de 1850. Ayer nos despedimos de
nuestra tierra natal y comenzamos nuestro viaje a Valparaíso…” Jane Wales
Fitch.
Tuvieron 9 hijos, los dos mayores Jonathan (1851) y
Allan murieron siendo muy jóvenes.
David Trumbull nació el 1° de noviembre de 1819 en
la Cherry Lawn Mansion, de Elizabeth Town, Nueva Jersey, hijo de John Mason
Trumbull y Hannah Wallace Tunis. Fue el mayor de tres hijos, sus dos hermanas
Susan y Julia murieron siendo niñas y su madre murió a los 23 años, cuando el
solo tenía cuatro años.
“Al término del curso de tres años, fue ordenado
evangelista y en respuesta a una solicitud presentada por la Foreign
Evangelical Society a favor de esta costa oeste, aceptó el nombramiento para
venir a predicar a Valparaíso, en primer lugar, a los marinos y para preparar,
tan rápido como fuese posible, el camino para la obra cristiana en la costa,
tanto en inglés como en español. Reverendo William E. Dodge.
“Pareciera como si un campo se abriera allí y en
cierto sentido, como si yo estuviera apto para entrar, labrarlo y, sembrada la
semilla, esperar pacientemente a que Dios le de crecimiento” David Trumbull,
1845.
Organiza la Union Church en 1847.
“Anita Trumbull
y su hermana estaban estudiando en la Universidad Wellesley en 1886. Mientras
iban de viaje de vacaciones a Nantucket Island, Massachusetts, se sorprendieron
al ver el nombre de su ciudad natal pintado en la puerta de una cabaña. Con
ansiedad preguntaron al propietario, un marino jubilado, por qué había pintado
la palabra Valparaíso sobre la puerta. “Porque-dijo-David Trumbull y su
angelical señora me devolvieron la salud cuando estaba muriendo de viruela,
luego me enviaron de vuelta a New Bedford y cambiaron por completo el curso de
mi vida”-hablando rudamente señoritas, ellos cambiaron toda mi vida, hasta que
tiré mi ancla. Por esto es que “Valparaíso” está escrito en mi puerta. Este es
mi hogar después de haber viajado cincuenta veces alrededor del mundo para
encontrarlo. El pueblo es, tal como suena; un valle del Paraíso”. Irven Paul p.
53.
El
Administrador del cementerio don David Trumbull dejó registros de la
sepultación del niño Omner, los cuales pueden verse en el libro de registros de
esa época que aún se conserva en el cementerio.
Un
ejemplo de esto es el siguiente extracto del libro, en que se pueden apreciar
los nombres del Señor David Trumbull, y de Élder Parley Parker Pratt.
Libro del
Cementerio de Disidentes de Valparaíso que guarda registro de la sepultación
del niño Omner Pratt.
El Historiador Rodolfo
Acevedo Sosteniendo el Libro de Sepultación del Cementerio de disidentes.
CEMENTERIO DE DISIDENTES
Sitio de Sepultación del Niño
Omner Pratt
Sector del Cementerio donde
fue sepultado el niño Omner, se ingresa por el frontis central que da a la
calle Dinamarca, doblando inmediatamente a la mano izquierda.La placa conmemorativa se encuentra al fondo
tras los dos árboles, que a febrero de 2005 presenta el mismo aspecto de la
fotografía.
Placa
que recuerda e identifica el lugar donde fue sepultado el niño Omner Pratt en
Valparaíso, Chile. (Fotos Rodolfo Acevedo).
En septiembre
8 de 1990, en una ceremonia de conmemoración de la visita de Parley P. Pratt a
Chile, una placa recordatoria fue puesta en el cementerio donde su hijo Omner
fuera sepultado en 1852. En la ocasión el Élder Waldo P. Call de los Setenta,
un descendiente del Élder Pratt descubrió la placa. Él también dedicó el lugar
donde se encuentra la tumba del niño Omner. En sus palabras dedicatorias Élder
Call pidió una bendición especial para Chile, expresando en parte de ella lo
siguiente: "Que bendigas a aquellos que gobiernan; y bendícenos como
miembros de la Iglesia para que por medio de vivir el evangelio dignamente tu
puedas bendecir a este pueblo, para que haya paz, para que haya alimentos en
las mesas de todas las familias chilenas, y para que ellos puedan escuchar el
mensaje del evangelio y puedan sentir que es verdad”.
El Élder Waldo P. Call, a la izquierda, escucha al Élder Rogelio
Narváez, Representante Regional, antes de que se descubriera la placa
recordatoria de la sepultación del niño Omner Pratt en el Cementerio de
Disidentes de Valparaíso.
Por su parte el
Representante Regional, élder Rogelio Narváez dijo en esta solemne ocasión: “La
pequeña tumba dejada sobre una solitaria colina en Valparaíso en 1852 ha sido
como una latente semilla plantada por un apóstol del Señor para llevar fruto en
el florecimiento del evangelio una centuria después.”
Esta placa fue
colocada por el Esfuerzo de Miembros locales el cual pusieron de su dinero. los
Autores de dicha Placa fue El Hermano Eleazar Magnere y Juan Páez.
Eleazar Magnere
Autor de las Palabras Colocadas en la Primera Placa de los años noventa.
Juan Páez (foto
Misional), Lamentablemente Fallece en el año 2010.
Visión de la Bahía de Valparaíso desde
la cumbre del Cerro Panteón. Fotografía tomada por Rodolfo Acevedo Villanueva.,
el día 11 de febrero de 2005.
El
antiguo acceso al cementerio de disidentes del Cerro Panteón era la Quebrada de
San Juan de Dios, en el sector comprendido entre las actuales calles Condell y
Ecuador. Desde aquí y más precisamente desde la Plazuela Ecuador salen los
colectivos N° 40 que llevan a las puertas del Cementerio N° 2 en la calle
Dinamarca[6]. Para llegar
al cementerio de Disidentes mismo, donde se encuentra la tumba de Omner Pratt,
hay que caminar por la empedrada calle Dinamarca, bordeando el cementerio,
llegándose de esta forma a su entrada principal. “Por la Plazuela Ecuador, en
dirección a la avenida Ecuador encontramos otra escalera pintoresca y propia de
la ciudad de Valparaíso, es una escalera muy empinada con el nombre Hermanos Montgolfier,
que une al cerro Panteón con la actual avenida Ecuador, es muy larga y no está
en las mejores condiciones estructurales”. Otro acceso antiguo al cementerio
era la Quebrada Elías, hoy día llamada calle Ricardo Cumming, que da a la Plaza
Aníbal Pinto.Desde la Plaza Aníbal
Pinto, la calle Ricardo Cumming (la antigua Quebrada Elías), conducía a los
antiguos porteños hacia los cementerios por una escalera que aún existe, por la
calle Ricardo Cumming, por el lado poniente, hasta llegar al pasaje C. Mondaca”[7].
Tumba
de Marinos del Essex (ver Nota 4) a la entrada del Cementerio de Disidentes,
justamente al fondo se encuentra la placa recordatoria de Omner Pratt. Foto de
Rodolfo Acevedo Villanueva.
La mayoría de
los extranjeros avecindados en Valparaíso por aquellos días eran ingleses y
algunos norteamericanos como el pastor David Trumbull de la Unión Church, quien
entre otras cosas cuidaba del cementerio de Disidentes, ubicado éste en el
Cerro Cárcel, llamado así por encontrarse allí y hasta nuestros días la cárcel
de Valparaíso.
Los terrenos que ocupaba el cementerio
en este cerro habían sido comprados en 1823, con el expreso propósito de
sepultar allí a quienes no profesaban la religión católica, oficial del estado chileno
en esa época, por eso el nombre disidente, ya que no estaba permitido a los
protestantes o evangélicos ser sepultados en el cementerio de uso general para
los habitantes del puerto.
Durante su
estadía en Valparaíso Parley P. Pratt y su esposa Phoebe perdieron a su hijo
llamado Omner, quien sería sepultado en este cementerio de disidentes, en el
cual existe hoy día una placa conmemorativa de este hecho y un libro de
registros que guarda los nombres de David Trumbull, Parley P. Pratt y su hijo
Omner, y en el cual se señala que el niño murió de debilidad al mes y ocho días
de nacido.
Cárcel. Cerro
Cárcel o Cerro Panteón. Construcción data de 170 años. El Mercurio 22 junio
1996. pA1. Santiago. "monte negro coronado de amarguras...que se asomaba
sobre un camino sinuoso lleno de cicatrices provocadas por las ruedas de
carretelas fúnebres o de aquellas que transportaban a quienes debían saldar las
cuentas pendientes con la sociedad". Capacidad fue concebida para 250
internos, hoy alberga a 1027.
La construcción
de este penal se remonta a la reconquista (1814), y muchas dependencias, pese a
los terremotos y al paso del tiempo, datan de 170 años.
Una de las instalaciones más añosas
del penal-antiguo fortín español que fue usado como polvorín, construido con
ladrillos sobrepuestos, cal arena y agua.
Actual Frontis del Cementerio de Disidentes de Valparaíso.
Casas
construidas en las alturas de Valparaíso, vecinas al peñón donde se encontraba
el Cementerio de Disidentes
Sector
del Cementerio donde fue sepultado el niño Omner.
Elder
Pratt expresa:
“Hay
una Iglesia de Inglaterra y una Iglesia Congregacional Americana en Valparaíso.
“Días
atrás visité al ministro y conversé con él. Me manifestó que no era difícil
traer libros religiosos o folletos y su circulación, aun cuando la Prensa no es
libre de publicar algo que no sea católico.
Él
había importado y distribuido biblias en español y las había puesto a la venta
en las librerías. Se pueden importar libros sin pagar derechos.”. p, 398.
“Hemos
reunido mucha información referente a los países sudamericanos, su modo de
vida, costumbres, sus leyes, sus constituciones y sus instituciones tanto
civiles como religiosas. Las revoluciones están afectando a casi todos los
países de Sudamérica en este tiempo. En Chile la guerra civil ha terminado con
un triste saldo de muchas vidas segadas y sin ningún éxito.” Auto. 389.
La
mayor de estas batallas entre chilenos se libró en la localidad de Loncomilla
el día 8 de diciembre de 1851, “una de las más sangrientas que registran
nuestros anales, se dijo entonces que cerca de la mitad de los combatientes de
ambos bandos habían quedado sobre el campo, (aproximadamente 3500 hombres).
Una
vez terminada la guerra civil nuestros hermanos misioneros iniciaron los
preparativos para viajar a Quillota, la ciudad refrescante.
“Elder
Parley P. Pratt está probablemente... en Chile o Perú, en Sudamérica; con el
propósito particular de introducir el evangelio entre las familias de esa
porción de la tierra. Rápidamente están las banderas del Señor siendo
levantadas en las diferentes partes del mundo habitado; infinitamente
bendecidos son aquellos que en la luz encuentran su camino a Zion y su Dios”
The Latter-Day Saint’s Millenial Star. Dec 1851 p, 361.
“Pero
debido a una revolución por aquel entonces en progreso en Chile, las
restricciones de las leyes como libertad religiosa, poco se podía lograr y la
misión regreso a California...” CHC, Vol 4 p. 70.
El 8 de octubre de 1854,
aproximadamente dos años después del regreso del Pratt desde Chile, William
Hyde, lewis Jacobs, Isaac Brown y John Brown fueron llamados a una misión a
Valparaíso, Chile (Manuscript History of the South American Mission, Comp. Andrew Jenson. Citado en Mormons in Mexico. The Dynamics of Faith and
Culture. Utah
State University Press. 1987.
No hay registros de que esta misión se
haya cumplido.
El
Martirio del Élder Parley P. Pratt.
13
de mayo de 1857
“Una
liviana lluvia comenzó a caer, haciendo fácil para McLean y sus hombres seguir
las huellas de Parley, quien viajó por unas veinte millas fuera del pueblo
antes de que lo alcanzaran. McLean, quien estaba en su usual estado de
embriaguez, y seis de sus secuaces sedientos de sangre, cabalgaron hasta donde
estaba Parley y lo rodearon. Dos hombres se pusieron frente a él,
obstaculizando su camino, mientras que McLean vino desde atrás y disparó seis
tiros a una distancia muy corta. Las balas perforaron el pesado abrigo de
Parley, pero ninguna lo hirió.
“Entonces
uno de los rufianes se adelantó, sacudió al caballo de Parley para que se
encabritara asustado, dándole a McLen la oportunidad para acercarse lo
suficiente como para clavar dos veces en el costado de Parley su cuchillo”.Parley cayó al suelo, pareciéndole que sus
asaltantes huirían. Sin embargo, McLean regresó dentro de diez minutos,
desmontó, y, tomando una pistola derringer de uno de sus compañeros, disparó a
Parley en el cuello, mientras yacía en el suelo. Entonces los asesinos
cabalgaron salvajemente al pueblo para celebrar”.Eleanor McLean.
El
Élder Wilford Woodruff registró en su diario el día 23 de junio de 1857 lo
siguiente: “el correo del este llegó trayendo la triste noticia del asesinato
de Élder Parley P. Pratt, quien fue asesinado cerca de Ft. Smith en Arkansas,
por un hombre llamado McLean".
Por su parte el presidente
Joseph Fielding Smith escribió: “en el otoño de 1856, Élder Pratt había dejado
la ciudad de Lago Salado con un grupo de misioneros, con quienes cruzó las
planicies. Ese invierno el trabajó en St. Louis, Philadelphia, New York y otras
ciudades del este. En la primavera de 1857, él estaba en Arkansas y mientras
estaba allí intentó ayudar a la Sra. de Héctor H. McLean, (Eleonor J. McCombs)
quien era miembro de la Iglesia, a conseguir la tuición de sus hijos,
habiéndose ella separado de su esposo por causa de sus borracheras y su
crueldad. McLean acusó a élder Pratt de indisponer los afectos de su esposa e
intentó llevarse por la fuerza a los niños. Un juicio fue seguido, y Élder
Pratt fue liberado del cargo. Poco después, mientras viajaba por el Condado de
Van Buren donde la corte se había reunido, intentando unirse a una compañía de
emigrantes que viajaba para Utah, él fue seguido por McLean quien le hundió un
cuchillo en su costado. Después de que Élder Pratt hubo caído de su caballo,
McLean disparó sobre él con su pistola…De esta forma murió uno de los grandes
expositores de la fe de los Santos de los Últimos Días, un poeta y escritor,
cuyas obras le sobrevivirán y harán mucho por traer a multitudes al conocimiento
del Evangelio. Aun cuando la voz de su autor ha sido silenciada, su obra
todavía hablará con convincente poder”.
El asesinato a sangre fría del Élder Parley P. Pratt ocurrió cerca
de Van Buren, Arkansas, el 13 de mayo de 1857, hecho del cual él Élder John
Taylor publicó en Nueva York, el siguiente extracto en The Mormon el día 30 de mayo de 1857.
EL
ASESINATO DEL PRESIDENTE P.P. PRATT
“Nuestros
lectores están indudablemente estremecidos con la anterior noticia, nuestro
corazón está profundamente apenado, pero no tenemos razón para dudar de la
triste noticia que nos ha llegado, aun cuando, todavía sea, sólo por vía de la
prensa pública. Unos pocos días atrás fuimos avisados de su detención cerca de
Fort Gibson; y, muy pronto tras recibir esa información, supimos, por un
despacho telegráfico, que había sido asesinado cerca de Van Buren, Arkansas el
13 de mayo.
“Como
no tenemos espacio esta semana para entrar en mayores detalles, y puede ser que
antes de la siguiente edición recibamos información adicional sobre el tema,
sólo diremos para el beneficio de aquellos que están interesados, que sus
asesinos lo siguieron por unas doce millas desde el lugar del juicio, y sacando
partida de su condición solitaria, dispararon sobre él.
“Aun
cuando deploramos profundamente la pérdida para la Iglesia de tan gran y recto
hombre, y el desamparo para su familia, todavía no lo lamentamos. Su vida ha
sido una de honor y fidelidad; sus días han sido bien gastados en el servicio
de su Dios; su nombre es reverenciado por miles y decenas de miles, y será
honrado por millones aún por nacer, mientras que sus cobardes asesinos, y aquellos
que han celebrado este deleznable hecho, y que ahora se regocijan con su
crimen, serán aborrecibles, y un hedor en las narices de Dios y de los hombres
buenos”.
Su
hermano Orson Pratt escribió concerniente a la muerte de su hermano Parley:
“¡Oh, cuan placentera es la muerte de una persona recta! Quedando sepultado su
cuerpo con una cierta y segura esperanza de que saldrá de la tumba en la mañana
de la primera resurrección, para reinar como un poderoso Rey y Sacerdote del
Más Alto Dios, para sentarse en un trono de gloria eterna, gobernando con poder
por siempre y para siempre.
“¡Oh,
bondadoso y afectuoso hermano! ¡Cuánto te amamos en vida! ¡Cuán gozosas fueron
para nuestras almas las palabras de vida que fluyeron de tu boca por el puro
espíritu de inspiración! ¡Cuan querido es todavía nuestro recuerdo de ti! ¡No
lloramos por tu muerte, porque fue gloriosa! ¡Tú nos has dejado solo por un
corto momento, y pronto te abrazaremos otra vez! ¡Tus cincuenta años recién
habían comenzado, y ahora tu Jubileo ha llegado! Descansa en la casa de tu
padre, con todos los nobles mártires del siglo diecinueve, hasta que el Jubileo
de la tierra también llegue; entonces tú regresarás y reinarás triunfalmente
con todos los redimidos de la raza de Adán”.
La
Tumba del Élder Parley Parker Pratt
Fulgura La Aurora
Parley Parker Pratt
Apóstol – Misionero -
Autor
Nació el 12 de abril
de 1807
en Burlington New
York.
Murió el 13 de mayo
de 1857
cerca de Alma,
Arkansas.
Miembro del Concilio
de los Doce
Apóstoles de la
Iglesia de Jesucristo
de los Santos de los
Últimos Días.
Ya rompe el alba de
la verdad
y en Sión se deja
ver, tras noche
de oscuridad, tras
noche de oscuridad
El día glorioso
amanecer.
De ante la divina
luz,
huyen las sombras del
error.
La gloria del gran
Rey Jesús,
La gloria del gran
Rey Jesús,
Ya resplandece con su
fulgor.
“¡Oh, cuan
placentera es la muerte de una persona recta! Quedando sepultado su cuerpo con
una cierta y segura esperanza de que saldrá de la tumba en la mañana de la
primera resurrección, para reinar como un poderoso Rey y Sacerdote del Más Alto
Dios, para sentarse en un trono de gloria eterna, gobernando con poder por
siempre y para siempre”. Orson Pratt.
Su
descendencia Y La Iglesia en Sudamérica
Su hijo Helaman
Pratt sirvió una misión en México en 1876 y como presidente de Misión en 1884.
Elder Rey L.
Pratt habló en la 97 conferencia semianual de la Iglesia, el 4 de octubre de
1926.
“Recordé a la gente que el élder
Ballard se refirió ayer a Donato Gianfelice y a Domingo Quici, cuando llegaron
por primera vez a nuestra reunión, dos hombres italianos vinieron primero, solo
por curiosidad, pienso. Ellos habían estado en los Estados Unidos muchos años
atrás, y supieron que nosotros los americanos estábamos realizando servicios en
su vecindad. Ellos vinieron a nuestras reuniones, pero no sabían nada acerca de
nuestra religión. Ellos no sabían nada acerca de la Biblia. Ellos deseaban
conseguir las escrituras, y y obtuvimos ellas para estos hombres. Después de
asistir a nuestras reuniones por algún tiempo, y de escucharnos tratando de
enseñar a orar a los niños en la escuela dominical, uno de los hombres vino a
mí y dijo: “¿puede conseguirme un libro de oración, para que yo pueda orar,
también?” Le expliqué a él, lo mejor que pude, que nosotros no oramos de los
libros, sino que, así como un niño le pediría a su padre lo que deseara,
nosotros le pedimos a nuestro Padre Celestial por las cosas quo solo nosotros
sabemos necesitamos. “Bueno,” dijo él, “Yo he sido miembro de una iglesia toda
mi vida, pero nunca se me había enseñado a orar de esa forma. Debo confesarle a
usted que yo no sé cómo empezar. ¿No me quisiera hacer el favor de venir a mi
casa alguna noche cuando estoy en casa después del trabajo y enseñarme a mí y a
mi familia como orar?”. Fue una de las más grandes oportunidades que hayan
llegado a mi vida, mis hermanos y hermanas, fui con él, y nos arrodillamos
alrededor del altar familiar, con su esposa e hijos y con el otro hombre
(Quici) cuya familia había quedado en Italia, y quien está luchando duro para
conseguir medios para llevarlos allí. Estuvimos en condiciones de enseñarles a
ellos como orar, como bendecir los alimentos, y como agradecer a Dios por
aquellas bendiciones comunes por las cuales siempre agradecemos a él...”
“Mientras el verano iba dando paso al
otoño, el élder Pratt se enfermó y tuvo que quedarse en cama…él usó este tiempo
para traducir muchos de los himnos que ahora aparecen en el himnario en Español
Himnos de Sión.”
El hijo de
Helamán, Ray Lucero Pratt ayudó a abrir la obra misional en Sudamérica junto al
élder Ballard quien dedicó Sudamérica para la predicación del evangelio en
1925.
“En 1851 fue Parley P. Pratt quien primero fue a Sudamérica después
de visitar las islas y mares del sur en un intento por introducir el evangelio
en Sudamérica. Él arribo a Valparaíso, Chile, poco después de que una
revolución explotara, pero las condiciones eran desfavorables para el
establecimiento del evangelio, y en unos pocos meses él regresó a casa. No fue
sino hasta 1925 que los élderes Melvin J. Ballard, Rulon S. Wells, Rey Lucero
Pratt, fueron asignados a Sudamérica. Para abrir la tierra para la enseñanza
del evangelio. En su oración dedicatoria el élder Ballard dijo algunas palabras
que me gustaría que escucharan: “Y ahora, oh, Padre, por la autoridad de la
bendición y asignación del presidente de la Iglesia, y por la autoridad del Santo
Apostolado que tengo, doy vuelta la llave…” A T Tuttle en Conferencia de abril
de 1962. pp. 120-21
En la Reunión fundacional de la Iglesia en Chile en el año 1956 se
recordó la misión de Parley P. Pratt.
Un Elder Pratt, Descendiente directo de Parley P. Pratt llamado
David H. Pratt inició la obra misional Valparaíso en 1959.
28 de junio de1959 se organiza la Rama de Valparaíso.
Elder
Spencer W. Kimball
Elder Spencer
W. Kimball quien era el cuórum de los Doce apóstoles también comenta sobre
Parley P. Pratt en sus diarios cuando visita Quillota (7 de
Junio 1964):
"En el
pueblo de Quillota tienen una buena rama de la iglesia, algunos Músicos
excelentes. No muy lejos del centro de este pueblo hay una colina muy empinada
o cerro que sobresale sola. Fue en esta colina donde Parley P. Pratt dedicó la
tierra de Sudamérica para la predicación del evangelio. Las laderas de la
colina están cubiertas de casas muy pobres. Hay un camino estrecho y sinuoso en
muy mal estado que sube a la cima de la colina y en la cima hay una estatua de
la Virgen María dentro de una cerca. Una niña se ofreció a abrir la puerta para
que pudiéramos entrar a adorar. Había muchos niños jugando alrededor y todos
estaban reunidos para vernos tomar fotografías. Estaba muy nervioso porque las
curvas son muy pronunciadas y los caminos muy empinados y estrechos... El río
Aconcagua está al pie de esta colina".
El
Sesquicentenario de una Esperanza
Conmemoración de los 150 años de la
visita
del Élder Parley P. Pratt a Chile.
25 de enero de 2002.
J. Robert Driggs, descendiente de Élder Pratt
y Rodolfo Acevedo, historiador y el traductor de esta Autobiografía al español
en la tumba de Omner Pratt el día de la conmemoración del Sesquicentenario de
la visita de Élder Parley P. Pratt a Valparaíso y Quillota. (1852 - 2002).
Con motivo de esta celebración el
Élder J. Robert Driggs, secretario Ejecutivo del Área de Chile escribió el viernes
25 de enero, algunos especiales eventos conmemorativos que se realizaron en la
ciudad de Quillota, la cual se ubica a unas dos horas de Santiago. Fue en la
mañana del 25 de enero de 1852, que Élder Parley P. Pratt, su esposa Phoebe, y
Élder Rufus Allen, llegaron a Quillota en una carreta tirada por bueyes. Los
acontecimientos de este día marcaron el 150 aniversario de ese memorable
momento.
A las 6:30 P.M. los jóvenes de la
estaca y sus líderes comenzaron a subir por una colina, el Cerro Mayaca, que
está en el centro de la ciudad. Élder Pratt mencionó en su autobiografía que él
subía a esta colina cada día para orar y meditar. Otros participantes fueron en
autos y camionetas...El grupo se reunió en el lugar donde Élder Pratt podría
haber pasado una gran parte de su tiempo, de acuerdo con la escena que él ha
descrito, un fértil valle con un río fluyendo por el verde campo. La vista se
ve tan hermosa hoy día como la que un día el describiera.
Descendientes de Élder Parley P. Pratt
en la cumbre del Cerro Mayaca de Quillota, en el valle que Élder Pratt llamó
“tan fértil como el Edén”.
Élder J. Robert Driggs, secretario del
Área-Chile, Hna Christensen, esposa del presidente de la Misión de Chile
Santiago Norte con sus tres hijos, y el Élder Merrill de la Misión de Chile
Viña del Mar. Foto Rodolfo Acevedo.
Un corto servicio devocional se
realizó en la cumbre de la colina, dirigido por el presidente José A. Cortes de
la Estaca de Quillota. El Obispo Máximo Méndez, que fue llamado para ser el
primer presidente de estaca en esta zona en 1981, leyó el relato traducido de
la estadía de Élder Pratt en Quillota tomado de su autobiografía (Ver La
Autobiografía de Parley P. Pratt, Capítulo 49). El hermano Rodolfo Acevedo tocó
el himno “Oh Está Todo Bien” en armónica, y el presidente Cortés ofreció una
oración. Todos los que estuvieron presentes sintieron que éste fue un muy
emocionante y espiritual momento.
Un especial servicio de conmemoración
se realizó en el centro de estaca de Quillota a las 8:00 P.M. La congregación
cantó un himno, y el coro de la estaca cantó tres más, todos escritos por
Parley P. Pratt. Ellos fueron “Ya Rompe
el Alba”, “Un Ángel del Señor”, “Oh Rey de Reyes Ven”, y “Tan Humilde al
Nacer”.El hermanoRodolfo Acevedo presentó un especial
relato acompañado de imágenes acerca de Parley P. Pratt, y de Chile y Quillota
de aquellos días, y también acerca del trabajo que se ha venido realizando
desde ese tiempo por parte de la obra misional. A la hermana Christensen, al
Élder Merrill, y al Elder Driggs se les pidió que compartieran sus testimonios.
Fue esta otra hermosa oportunidad para que los miembros e investigadores
ganaran un mayor aprecio por el mensaje que el Élder Pratt trajo a Chile.
Deseo concluir señalando algunos
hechos significativos, como por ejemplo la visita que el apóstol Jeffrey R.
Holland hiciera a la Ciudad de Quillota a fines del año 2002, ofreciendo una
oración en la cumbre del cerro Mayaca, en el mismo lugar donde el Élder Pratt
solía retirarse para orar en el verano de 1852, es decir 150 años antes.
Presentación de la traducción del libro Autobiography
of Parley P. Pratt a la Presidencia del Área de Chile de la Iglesia de
Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el miércoles 12 de noviembre de
2003. De izq. a der. Élder Francisco J. Viñas, Primer consejero en la
Presidencia del Área; Thomas Edgar Lyon, presidente del Centro de Capacitación
Misional de Chile, Rodolfo Acevedo, historiador; Carl B. Pratt, Segundo consejero
en la Presidencia del Área de Chile y Jeffrey R. Holland, presidente del Área
de Chile.
El año 2003 el puerto de Valparaíso
fue declarado por la UNESCO “Patrimonio de la Humanidad” y uno de los hechos
históricos que se tomó en consideración, entre muchos otros, cuando se postuló
a la ciudad de Valparaíso ante la UNESCO, fue el episodio del arribo del primer
misionero mormón a Valparaíso, Chile en el siglo XIX. Ese misionero había sido
el Élder Parley Parker Pratt.
El
otro hecho significativo de señalar es que, en el año 2005, se conmemoró los
200 años del nacimiento del profeta José Smith, y en cuya memoria el presidente
Gordon B. Hinckley nos ha entregado las siguientes palabras:
“Con
el tiempo he ido apreciando cada vez más un resumen que uno de los
colaboradores del Profeta realizó sobre la obra de José Smith y una declaración
de nuestra obligación de continuarla. Las palabras, de belleza poética, fueron
redactadas por el Élder Parley P. Pratt, del quórum de los Doce Apóstoles, en
1845, apenas un año después de la muerte de José:
“Él ha
organizado el Reino de Dios, y nosotros extenderemos sus dominios.
“Él ha
restaurado la plenitud del Evangelio, y nosotros lo llevaremos a todas partes…
“Él ha
encendido el alba de un día de gloria, y nosotros lo llevaremos a su máximo
esplendor.
“Él era ‘apenas
uno’ y ha pasado a ser mil, y nosotros somos pocos y pasaremos a ser una nación
fuerte.
“En resumen, el
cortó la piedra…y nosotros la haremos un gran monte que llenará toda la
tierra”.
Estas
palabras nos describen muy bien el origen de la motivación del Élder Pratt para
llevar el evangelio restaurado primeramente a su familia y conocidos, luego en
la primera misión a las naciones indias de Norteamérica, al frío Canadá, y a
través del vasto territorio norteamericano desde Nueva York en la costa este
hasta California en la costa oeste, también a la vieja Inglaterra, en el
continente europeo y a Chile en las costas occidentales de Sudamérica. Sólo nos
resta mirar hacia su figura con un profundo sentido de agradecimiento, por la
gran obra que realizara como pionero, como estadista, como colonizador y
especialmente como misionero de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los
Últimos Días.
A 160 años de su visita a Chile
(8 de noviembre 1851- 8
de noviembre 2011)
Recientemente y
en la víspera de que se cumplan los 160 años de la visita del Élder Pratt a
nuestro país, viajé a la ciudad de Valparaíso, junto al Élder Kent Richards, de
la Presidencia del Área, su esposa Marsha y los hermanos Clint Christensen y
Wayne Crosby del Departamento Histórico de la Iglesia en Salt Lake City.
Élder Richards y su esposa Marsha, sostienen
en sus manos el libro que guarda los nombres del Élder Pratt y de su hijo Omner
en el cementerio de Disidentes de Valparaíso.
Fue un viaje a la historia y al legado que él Élder Parley Pratt
dejó para nuestra propia historia como Santos chilenos.
Wayne Crosby, Clint Christensen, Rodolfo
Acevedo y Élder Kent Richards junto a la placa que recuerda la sepultación del
hijo del Élder Pratt, Omner en el cementerio de Disidentes de Valparaíso en
1852.
Su visita a Chile en 1851 puso raíces profundas en la historia de
la Iglesia en Chile, y también en las mentes de las autoridades de la época
como el presidente Brigham Young a quien el Élder Pratt escribió extensamente
sobre su experiencia en nuestro país:
“También he
leído un pequeño trabajo, sobre Historia Natural de Chile, casi tres veces, en
el cual hay muchos curiosos e importantes datos relacionados con las guerras de
la brava y patriota nación de hombres libres llamados Araucanos. Éstos han
mantenido su libertad e independencia inalterable por 300 años contra los
poderes combinados de la vieja España y de todas sus colonias, sosteniendo una
guerra defensiva, con muy poca tregua, por casi 200 años, sin armas de fuego u
otros medios modernos de defensa. Parte de su historia espero traducir y
publicar posteriormente.
También he leído en español el texto escolar de la geografía de
Chile, y algunos otros trabajos, mientras que una constante lectura de sus
diarios, además de los de Perú y de Buenos Aires, me han dado una visión
general de sus gobiernos, leyes, políticas, religión, revoluciones, esperanzas
y proyectos”.
Su
visita a Chile, junto a su esposa Phoebe y al Élder Rufus C. Allen lo llevó a
pensar en la traducción del Libro de Mormón al español como un hecho
fundamental para el día futuro en que la llave del evangelio restaurado fuera
girada en las tierras lamanitas de Norte y Sudamérica.
También
nos legó un hermoso poema que título “Noviembre en Chile” y que describe
nuestra primavera florida y los frutos de la tierra con los cuales hemos sido
grandemente bendecidos:
Es la primavera del año, y todos los manantiales están colmados,
Toda la naturaleza está preñada de vida y de amor;
Un coro de voces asciende desde cada remanso,
Una miríada de pájaros cantores anima la arboleda.
A su nido en los Andes, el cóndor va a descansar,
Los vientos de Magallanes no prevalecen más,
Y el sol, con la brisa nortina que regresa, inspira
Nueva vida en el céfiro, y amor en el viento.
El bosque está vestido con su ropaje de fresco verdor -
Donde la paloma canta un himno, para atraer a su compañero.
La huerta está vestida como una reina de fiesta,
Y el capullo está floreciendo con plenitud de gozo.
El naranjo, el olivo, la higuera y la parra,
Están vestidos como en el Edén de inocente lozanía;
La tierra es un altar de incienso divino,
Exhala el dulce aroma del más rico perfume.
Hoy
día la Biblioteca Nacional de Chile y la Biblioteca Santiago Severín de
Valparaíso guardan la obra escrita del Élder Pratt, representada especialmente
por su Autobiografía, donde dedica dos capítulos a su visita a Chile y Key To
Theology, obra cuya escritura realizara en gran parte en Valparaíso.
El
pensamiento reflejado en las siguientes palabras del Élder Pratt sin duda que
para el Élder Richards cobran un significado especial al saber que fueron
dirigidas a uno de sus ancestros el Élder F.D. Richards:
Por favor representen a las Islas y Costas del Pacífico en vuestra
próxima Asamblea General, y a la Asamblea de Hispanoamérica en particular. Esta
asamblea tiene los siguientes límites – por el oeste el océano Pacífico, por el
sur el Cabo de Hornos, y al este el Atlántico y al norte los Estados Unidos de
Norteamérica. Incluye un área de unas 6000 millas, de norte a sur, y 3000 de
este a oeste; está compuesta del Imperio del Brasil, las repúblicas de Buenos
Aires, Chile, Perú, Bolivia, Colombia, Guatemala, México y muchos estados
pequeños, tribus, etc. Probablemente conteniendo a unos cuarenta millones de
habitantes, con una vasta mayoría que entiende el idioma español, cuando las
llaves de la plenitud del evangelio se den vuelta en el idioma español, este es
el vasto campo que se abrirá ante la asombrada visión; y lo mejor de todo esto,
es que más de dos tercios de estos habitantes son descendientes de Lehi, y
están incluidos en las promesas de Abraham, Isaac, Jacob, José, Nefi, etc, etc,
etc. Esta vasta Asamblea no tiene sino solo una rama de la Iglesia, ubicada en
Valparaíso, Chile, y que consiste en tres miembros, a saber, yo, mi esposa, y
el hermano Allen: esto es más que toda la Asamblea de Irlanda cuando fuera
representada por primera vez por el Élder Dan Jones en la Conferencia General
de las Islas Británicas, la cual comprendía a él y a su esposa, tal como los
registros del Millenial Star lo muestran.
Querido hermano, F. D. Richards (A quien supongo me estoy
dirigiendo) – si entre las decenas de miles de Santos en las Islas Británicas,
que se están regocijando en la verdad, hay algunos que todavía me recuerdan y
los días de nuestro pequeño comienzo, por favor denles a ellos mis más cálidos
respetos, recuerdos y afecto; y lo mismo a aquellos que aman la verdad, a
quienes no he visto en la carne. ¡Oh! como me gustaría visitar Inglaterra y
Escocia una vez más, y también Gales; pero el tiempo es precioso, la cosecha es
grande, y los obreros son pocos. Nuestras visitas, nuestro tiempo libre, y la
plenitud de nuestro gozo debe por lo tanto ser adscrito hasta el fin de la
cosecha, hasta que la última gavilla se apile en el carro, y sea ordenada
pulidamente en el granero, y el rastrojo junto con la paja y las cizañas sean
quemados.
Que Dios les bendiga a todos, y también a los trabajadores en el
continente, ahora y en el mundo sin fin. Amén.
Yo soy vuestro hermano y compañero trabajador en el reino y
Paciencia en Jesucristo.
P. P. Pratt.
En
el mes noviembre de 2011 se cumplieron 160 años de la visita del Élder Pratt a
Chile y de que las anteriores palabras fueran escritas, las cuales quedan como
un testimonio para Chile y el mundo del interés del Señor por estas tierras y
por el día en que el evangelio iba a ser traído definitivamente, según las
circunstancia se mostraran más favorables, hecho que acontecería para nuestro
país en 1956 con la llegada de los élderes Verle Allred y Joseph Bentley para
inaugurar la obra misional en estas tierras y para dar cumplimiento al sueño y
a la esperanza del Élder Parley Parker Pratt. Bienvenido a Chile y a su
historia Élder Pratt.
Una visión de Valparaíso 160 años después de
la visita del Élder Pratt
Placa conmemorativa recuerda vivencia del
primer misionero que llegó a Chile en 1851.
Elder Marcus B. Nash, presidente del Área Chile Elder
Lawrence E. Corbridge y Elder Kent F. Richards sosteniendo el libro de
Sepultación.
En marzo de 2012, gracias a
las gestiones de líderes del Departamento de Historia de la Iglesia en Salt
Lake City incluyendo al historiador chileno Rodolfo Acevedo (1951–2012), poco antes
de su fallecimiento se instaló una segunda placa conmemorativa en el Cementerio
de Disidentes. Esta nueva placa, de mayor tamaño, corrige y actualiza el texto
de la original, la cual contenía un error de traducción: afirmaba que el élder
Parley P. Pratt había dedicado Esta Tierra, cuando en realidad, según su
autobiografía, solo subía al cerro a orar y meditar.
Palabras de la placa escritas por el Historiador del área
Rodolfo Acevedo.
La nueva inscripción busca
contextualizar con mayor precisión el legado misional de la familia Pratt y su
significativo vínculo con Valparaíso. Su instalación fue el fruto de años de
investigación histórica y de un trabajo colaborativo entre la Iglesia, las
autoridades del cementerio y miembros de la comunidad local.
Según los registros e investigaciones del historiador Rodolfo
Acevedo, en el año 1996 se le hace la pregunta por el consejero del Área Chile,
si Realmente Parley P. Pratt dedico chile, por el Cual se da la respuesta:
Elder Jerald Lynn Taylor.
Primer consejero
Área de Chile.
Estimado élder
Taylor.
En respuesta a
su consulta sobre si hubiese sido dedicado Chile, mi respuesta es que en todos
mis años en la Iglesia y en mis investigaciones sobre la historia de esta no he
encontrado una cita clara al respecto.
Sólo he leído
que el élder Pratt en 1852 mientras estaba en Quillota se retiraba a orar
al Cerro Mayaca, pero en su autobiografía no menciona la palabra dedicación.
"On the top of this mountain is a place for retirement and prayer,
which I intend to use every evening..."p.364.
"En la
cima de esta montaña hay un lugar para el retiro y la oración, que tengo la
intención de utilizar cada noche..." p. 364
Por otro lado,
al salir de Chile en marzo de 1852 el escribe al presidente Brigham Young:
"On the second day of March we embarked on the ship bound for San
Francisco, without a sufficiency of the language to turn the keys of the Gospel
as yet to these nations..." p. 366.
"El dos de
marzo embarcamos en el barco con destino a San Francisco, sin tener aún el
suficiente dominio del idioma como para voltear las llaves del Evangelio a
estas naciones..." p. 366.
Ahora con
respecto a la posible oración dedicatoria del élder Henry D. Moyle, el
extracto de sus palabras que tenemos se enmarca en el contexto de un discurso
en medio de la reunión fundacional y no en el de una oración dedicatoria. De
acuerdo con el hermano Gordon Irving del Departamento Histórico de la Iglesia
las palabras de élder Morley son parte clara de "un discurso".
El mismo
hermano Irving se refiere también a las palabras del élder A. Theodore
Tuttle en Punta Arenas:
"Ahora
bien, el 6 de mayo de 1976 el élder A. Theodore Tuttle dedicó a Punta
Arenas y Tierra del Fuego, pero al leer la copia de su oración en los archivos
de la Iglesia, es evidente que no pensaba dedicar el país en su
totalidad".
Creo que este
es un momento muy especial en la Iglesia en Chile como para pensar en dedicar
nuestro país y quede un registro claro y seguro del acontecimiento.
con aprecio, su
hermano.
Rodolfo Acevedo
Santiago, 19 de
agosto de 1996.
Después de esta Carta, chile se Dedica de forma oficial el 23 agosto
de 1996 por el apóstol Russel M. Ballard.
El 12 marzo de 2012, Elder
Nash da una Oración dedicatoria en la Colocación de esta nueva Placa:
Nuestro querido
y bondadoso Padre Celestial, nos inclinamos ante ti en esta hermosa mañana y te
agradecemos por este mundo tan hermoso, te agradecemos por tu Hijo, por el gran
Plan de Salvación y por la restauración; por el Elder Pratt por su servicio en
tu nombre y por su gran ejemplo; te agradecemos por el hermano Pratt; el Elder
Pratt y su esposa, también por Omner por el sacrificio de cada uno; por amor a
ti y para con tu obra; te agradecemos por todos los apóstoles de la antigüedad
(antes) y actuales, por las llaves que tiene la Primera Presidencia, y te
pedimos que les bendigas para guiarnos sabiamente para que tu obra se pueda
acelerar y llenar la tierra, te agradecemos humildemente por el sacrificio de
Elder Pratt, su esposa, te agradecemos por el afán que tenía el Elder Pratt por
tu obra, el gran deseo que el tenia de predicar y proclamar las buenas noticias
del evangelio restaurado; y ahora te pedimos que bendigas este lugar para que
sea protegido de los elementos de la maldad, para que tu espíritu more aquí,
para que todos los que pasen a esta memoria que está aquí escrita, puedan
sentir de tu espíritu, te pedimos que esta historia pequeña de Elder Pratt pero
grande a la vez; pueda inspirarnos a cada uno de los chilenos y a todos los
miembros de la Iglesia; con un deseo y la buena voluntad de sacrificarnos por
tu causa; de entregarte a ti un corazón quebrantado un espíritu contrito y la
buena voluntad de servirte todos los días de nuestras vidas; te amamos Padre,
te agradecemos por el gran legado de fe que tenemos como miembros de la
Iglesia; te pedimos que nos protejas que nos guíes a cada uno para que también
podamos seguir adelante obedientes sacrificando lo necesario y así realizar la
promesa de llegar a ser muy fructíferos en tu obra, como un árbol plantado al
lado de aguas puras, que produce mucho fruto precioso; de esto pedimos y te
expresamos nuestro amor y lo hacemos humildemente con mucha gratitud en el
nombre de Jesucristo. Amén.
Una visita con propósito histórico: Homenaje
a Omner Pratt en Valparaíso
El viernes 6 de junio de 2025,
realize una visita significativa al Cementerio de Disidentes en Valparaíso,
acompañados por los hermanos Juan Rodríguez Layana y José Luis Díaz Veliz. Este lugar sagrado
guarda los restos del pequeño Omner Pratt, hijo del apóstol Parley P. Pratt,
quien en 1851 inició la predicación del Evangelio restaurado en Sudamérica,
marcando el comienzo de una historia profunda de fe en estas tierras.
Como investigadores y divulgadores de la historia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en
Chile, compartimos un mismo propósito: rescatar, preservar y difundir las
raíces de la obra misional y de la historia en sí de nuestro país. Cada uno
desde su experiencia, Juan Rodríguez con su trayectoria
como uno de los primeros Historiadores Regionales y su actual proyecto sobre
pioneros; y yo Cristóbal E. Acevedo continuando el legado de mi padre Rodolfo
Acevedo (1951-2012), historiador del Área Chile, con el Canal de YouTube “Algo
Muy Bueno”, buscamos que cada miembro de la Iglesia conozca, valore y se
inspire con el legado de Parley P. Pratt en Chile.
Esta visita no fue solo un
homenaje, sino también un acto de gratitud y renovación de nuestro compromiso
con la historia sagrada que nos antecede.
La
visita de un testigo especial
élder
Gary E. Stevenson y su esposa Lesa
El 12 de junio de 2025, en el marco del centenario de la Iglesia en
Sudamérica, el élder Gary E. Stevenson y su esposa Lesa realizaron una visita
privada al cementerio. Acompañados por líderes locales y el director del
cementerio Juan José Caro, accedieron al libro de registros históricos donde
aún figura la firma original de Parley P. Pratt en el acta de defunción de su
hijo.
Al término de la visita, se invitó al élder Stevenson a dejar un
mensaje escrito, que fue registrado en el libro del cementerio y reproducido
para su conservación.
Mensaje dejado por el élder Gary E. Stevenson en el libro del
Cementerio de los Disidentes:
“Ofrecemos
nuestra más profunda gratitud por el cuidado, honor y respeto que el Cementerio
de los Disidentes y la familia Caro han brindado durante muchos años y
generaciones. Omner Pratt fue sepultado aquí en 1852 bajo la dirección de
Parley P. Pratt, un apóstol del Señor Jesucristo. Su hijo pequeño tenía solo 38
días de vida. Nos sentimos humildes ante su gran sacrificio y profundamente
agradecidos por la caritativa vigilancia y la generosa autorización para
colocar una placa en memoria de la corta vida de Omner Pratt. Reciban nuestra
más cálida expresión de gratitud."
Élder Gary E. Stevenson
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
12 de junio de 2025
Conclusión
Aun
cuando se escriba que el Elder Pratt y su compañía no tuvieron éxito en
establecer una rama de la Iglesia en nuestro país en los ya lejanos años de su
visita a Chile en 1851-52 …no ha sido olvidada y ha estado presente en el
recuerdo de grandes líderes y de grandes acontecimientos asociados al
establecimiento de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
en Sudamérica y en Chile.
El
élder Alma Sonne en un discurso en la conferencia de abril de 1953 señaló lo
siguiente: “Parley Pratt estaba en su camino a Chile, su misión era a todas las
tierras que bordeaban el oceáno Pacífico” y con respecto a los otros miembros del
Quórum de los Doce Apostoles de sus días “todos ellos estaban predicando el
evangelio “a cada nación, tribu, lengua y pueblo.” ¿Que mejor evidencia podían
ellos dar de su sinceridad e integridad? El mejor liderismo de la Iglesia era
seguramente necesario aquí en el valle, donde los fundamentos de una gran
mancomunidad estaban siendo puestas; ciudades, pueblos y villas estaban siendo
levantadas y establecidas; iglesias, colegios estaban siendo levantados; y
caminos y puentes estaban bajo construcción. Pero la suprema obligación que
descansaba sobre la Iglesia por aquel entonces y ahora era la de predicar el
evangelio y proclamar la misión divina del Profeta José Smith. En esta tremenda
responsabilidad los líderes de la Iglesia habían sido diligentes y determinado.
[1]. A Comprehensive History of the
Church. B.H. Roberts Vol IV Ed. Deseret News Press, Salt Lake City, Utah 1930. [1]
2.A Key to the Sciencie of
Universal Theology. Parley
P. Pratt. 1855. Liverpool, Inglaterra
[2] Ésta es una referencia a la obra de Stanley, Reva. The Archer of
Paradise: A Biography of Parley P. Pratt.Caldwell, Idaho: Caxton Printers Ltd., 1937. Cita de
la página 257.Durante los primeros años
en el Territorio de Utah los miembros afectuosamente le dieron apelativos a las
Autoridades Generales como sucedió con el presidente Brigham Young que fue
llamado “El León del Señor”, y lo mismo sucedió con el miembro del Consejo de
los Doce Apóstoles, Parley P. Pratt, quien fue llamado “El Arquero del Paraíso”.
[3] Antes
de la existencia de cualquier cementerio en el puerto de Valparaíso, se
enterraba a los muertos en la iglesia según las costumbres coloniales, y a las
personas menos pudientes o pueblo en general, en hoyos en las quebradas
desabitadas del puerto, y a los extranjeros que aumentaban en número, se
enviaban al fondo del mar. ¿Qué hacer con los restos mortales?Una pregunta difícil de contestar, ya que no
existían sitos de enterramientos protegidos, tampoco carros fúnebres, menos
pompas fúnebres, sepultar a los difuntos era un asunto de la iglesia y de la
familia, el estado se mantenía al margen, y los problemas de salubridad eran
serios. La iglesia (católica) albergaba a sus fieles y a los más pudientes.
Pero el resto de la comunidad porteña, los llamados pobres de solemnidad eran
enterrados en lugares inimaginables, y que en la actualidad están densamente
poblados., se enterraba en las iglesias a las personas pudientes, y a los
pobres en solemnidad se les sepultaba en el campo, muchos fueron los lugares destinados
a la sepultaciónde cadáveres;Cerro San Francisco, Concepción frente al
hospital San Juan de Dios, en las Ramadilas, en la subida del Cerro Barón y el
puerto, además de la quebrada de San Agustín.El profesor Leopoldo Sáez identifica otros sitios y nos cuenta que los
lugares de sepultura en Valparaíso: “los muertos se enterraban en la parte alta
de los cerros o en los templos (…) Al igual que las quebradas Márquez (ubicada
actualmente cerca de la plaza Aduana), o sitios cerca del mar como Las Torpederas.
En Valparaíso, consta en las actas Municipales del 3 de
diciembre de 1821, se presenta por primera vez el proyecto para la Fundación de
un panteón, el lugar elegido para el cementerio fue una pequeña colina en las
afueras de la ciudad, la singular ubicación de la necrópolis de Valparaíso
sería privilegiada, este cementerio tiene una magnífica vista al Océano
Pacífico, y a toda la bahía porteña, envueltos con brisas frescas, a esta
colina se le llamó el “Cerro Panteón”.Ana María Ojeda Fernández, “El Cerro Panteón y sus cementerios N° 1, N°
2 y Disidentes”.
[4] No
ser católico en tierra chilena era un gran problema ante la muerte, a
principios del siglo XIX, no se tenía dónde enterrar a los muertos. Son
numerosos los casos sepultados en alta mar o en las playas que luego, en un
horroroso espectáculo aparecían en las orillas de las playas a vista y
paciencia de todos, a pesar de tan repugnante espectáculo se les negaba una
sepultura cristiana, porque en la mentalidad de la época y las normas
eclesiásticas se entendía que, el cementerio parroquial era solo para los
católicos y no se daba cabida a personas con otra religión. ( .. ) Hay un hecho
en particular que precipitó la construcción de dicho cementerio (de
Disidentes). Cuando los buques de SMB Phoebe y Cherub vencieron al navío de
guerra norteamericano Essex en la bahía de Valparaíso, el 28 de marzo de 1814,
las hostilidades entre Inglaterra y Estados Unidos de la guerra de 1812, se
hicieron presente en Valparaíso. El historiador Eugenio Pereira nos dice que
fue la fragata Essex, de 860 toneladas y 40 cañones, al mando del capitán David
Porter (…) El 6 de octubre de 1812 la Essex recibió órdenes oficiales para un
crucero en los mares lejanos a fin de interceptar las rutas oceánicas entre
Europa y América y de destruir la flota ballenera que surcaba el Pacífico tras
los preciados cetáceos, tristemente, importante fuente de ingresos en esa
época. Porter sigue las órdenes y toma rumbo en dirección a Sudamérica, cruza
el Cabo de Hornos y llega al puerto de Valparaíso el 13 de marzo de 1813. El
mismo Porter señala: “Con gran estupor se me informó que habían roto los lazos
de sujeción hacia España que sus puertos estaban abiertos al comercio de todas
las naciones, que nuestro arribo era considerado como un acontecimiento grato
por cuantos
Apéndice 1
miraban hacia Estados Unidos
en busca de ejemplo y de protección.El
Essex destruyó una flotilla ballenera de los ingleses, infringiéndoles pérdidas
muy cuantiosas, Inglaterra dio la orden a cinco de sus embarcaciones para que
dieran caza al crucero norteamericano. Es así como el 8 de febrero de 1814
arribaron a Valparaíso dos navíos británicos al mando del Capitán Hayllyar, el
Phoebe, de 36 cañones, y el Cherub, de 18, las naves británicas por fin se
vengarían de los norteamericanos del Essex. El encuentro fue en el mismo puerto
de Valparaíso, siendo sus espectadores los aterrados vecinos del puerto que
observaban asombrados. Ninguno de los adversarios respetó la naturalidad de
nuestro país. Las consecuencias fueron funestas para los norteamericanos, 50 estadounidenses
fallecidos en combate y no tendrían un lugar digno para ser enterrados por ser
protestantes. Eventualmente, un grupo de ocho hombres y un oficial fueron
sepultados en un banco de arena en el Fuerte Blanco del Cerro Cordillera, el
resto de las víctimas fueron lanzados al mar.
El director Supremo Don Bernardo O’Higgins, en
conocimiento de las situaciones tan penosas que debían pasar los protestantes,
accedió a la petición de permitir la compra de un terreno para los residentes
no católicos del país el 14 de diciembre de 1819. La autorización de un
cementerio de disidentes abarcaba la ciudad de Valparaíso, y Santiago, pero por
causas que desconocemos, no se construyó ninguno en la capital, y los cadáveres
de protestantes santiaguinos fueron traídos al único cementerio no católico del
país por más de 30 años”.Ana María
Ojeda Fernández, “El Cerro Panteón y sus cementerios N° 1, N° 2 y
Disidentes”.pp. 27-29.
1. Parley y Phoebe abordaron el barco en
Valparaíso, Chile, el 2 de marzo de 1852, salieron del puerto el 5 de marzo, y
llegaron a San Francisco el 21 de mayo de 1852, después de viajar por más de
6,500 millas.
2.
En una carta a su esposa Hannahette escrita desde San Francisco, Parley expresó
su amor y sentimientos: “Querida Hannahette, yo estoy bien y ocupado
escribiendo mi historia. ¿Cómo estás tú y los niños? Deseo mucho verlos.
Recuerdo tu bondad hacia mí y siento amor y deseo de bendecidles. Sé fiel y
diligente, y cuida de los niños, y ensáñales a leer, a escribir y a trabajar; y
te bendeciré. Tú serás bendecida y salva en el reino de Dios. Sólo sé diligente
y fiel, y ora mucho, y conserva un buen espíritu. Ora por mí y escríbeme. Dile
a Alma [entonces de casi siete años] que sea diligente y fiel, y ayude en todo
lo que pueda, y en lo que pueda hacer. Da a Lucy [entonces de cuatro años] y a
Ette [diminutivo de Parley para su hija Henriette, de ocho meses de edad] un
beso por mí y diles que me recuerden. Los días están volando, los meses están
pasando y los años sucediéndose, y estaré con ustedes otra vez para bendecirlos
y consolarlos. Adiós. Qué el Señor les bendiga a todos. Amén” (26 de junio de
1852, Collección de Mary Jean Freebairn).
Apostle's 1851 visit to Chile
October 27, 2001
By Rodolfo Acevedo Church News contributor
VALPARAISO, CHILE —
November 8 will mark the 150th anniversary of the arrival of Elder Parley P.
Pratt of the Quorum of the Twelve in Chile in 1851.
Church near where infant was buried
remains in use today. Photos
by Rodolfo Acevedo
Elder Pratt's visit
occurred long ago — yet it remains an important
chapter in the history of the Church in Chile and South America.
In 1851, Elder Pratt
was serving as president of the Pacific Mission, which was organized to
establish the preaching of the gospel along the Pacific coast, the Pacific
Islands and South America. Elder Pratt arrived at the mission headquarters in
San Francisco, Calif., in March of 1851.
In a letter to
President Brigham Young, Elder Pratt expressed his desire to travel to South
America, adding that he was studying Spanish. Elder Pratt had worked with
Lamanite populations in North America and was intrigued by the Lamanites of
South America.
Elder Pratt, his wife Phebe
and a full-time missionary, Elder Rufus C. Allen, left California en route to
Valparaiso, Chile, aboard the ship Henry Kelsy. The conditions on the
ship were spartan. Only limited provisions were included for Elder Pratt and
his fellow travelers. During the voyage, Elder Pratt wrote in his journal that
"the bread we ate during the trip was filled with worms, the pork spoiled."
The Henry Kelsy almost
capsized near the coast of Peru, Elder Pratt added.
Finally, on Nov. 8, 1851,
Elder Pratt and the others arrived in Valparaiso. The next day he wrote about
his first few hours on a new continent.
"We landed yesterday at
noon, and took lodgings and board at a French hotel, where we had a great
variety of good eating. . .We find the country in the midst of revolution and
civil war."
The internal crisis in Chile
would prove to be an obstacle to that early missionary effort.
The Pratts and Elder Allen
soon left the hotel, rented a home and purchased furniture. They dedicated
almost all of their time to studying Spanish.
On Nov. 30, 1851, Phebe gave
birth to a beautiful son named Omner. The happiness of his birth soon turned to
sadness. Baby Omner passed away after a mere 38 days of life. On Jan. 7, 1852,
he was buried in a common grave. Civil records show the child died of weakness.
Despite the setback, the
Pratts continued studying Spanish and searching for opportunities to spread the
gospel. The civil war ended a short time later and the trio of missionaries
moved from Valparaiso to the town of Quillota in the Chilean interior. They
lived in a home owned by a widow and her two teenage daughters.
Register at graveyard records name of
Omner Pratt, the infant who died in 1852. Photos
by Rodolfo Acevedo
"[The family is ]
socialable and much pleased with us," Elder Pratt wrote. "They can
read Spanish and take every possible pains to teach us the language. . .I read
to them in the Spanish Testament, which pleases them much as they have never
read it."
At the end of the Chilean
summer in 1852, Elder Pratt decided to return to the United States —
his mind hopeful that missionaries would return to Chile when conditions
improved and the land ripened for the gospel. The Americans boarded the San
Francisco-bound Dracutt on March 2. When they pulled away from the
Chilean coast, the Pratts looked back at the land where they had buried a son
and planted a spiritual seed for the future of the Church in Chile.
Elder Pratt wrote he had
little choice but to return to the United States because he and his travel
mates struggled with the language, exhausted their financial resources and
could not find work to earn money.
Their trip home stretched
across 79 miserable days.
Today, many Chilean Church
members are grateful for the sacrifices of these pioneer missionaries. The
Church has become a spiritual force in Chile — there
are 118 stakes, eight missions, a temple and almost a half-million members.
Elder Pratt’s visit is regarded by members here as a prologue of the history of
the Church in this land.
[6] “La
calle Dinamarca bordea a los tres cementerios existentes en el pequeño Cerro
Panteón”. El Cementerio N° 1 como el de Disidentes, frente uno al otro,
comparten la famosa calle Dinamarca, o calle del Cementerio (...) Esta calle
nace a un costado del Cementerio N° 2, y se interna rodeando esa necrópolis y
la de Disidentes, para pasar entre ésta y el Cementerio N° 1 y continuar hasta
el otro costado del Cementerio N° 2. Su calzada es de adoquines del antiguo
Valparaíso con dos huellas en el centro para el paso de los vehículos,
actualmente se encuentra en muy mal estado…” Ana María Ojeda Fernández, “El
Cerro Panteón y sus cementerios N° 1, N° 2 y Disidentes”.p. 17.
[7] Ana
María Ojeda Fernández, “El Cerro Panteón y sus cementerios N° 1, N° 2 y
Disidentes”.p. 17.
Bibliografía:
Mormonism
Unveiled, 1838.
Late
Persecution of the Church of Jesus Christ of Latter-Day Saints. 1839.
The Millennium y Otros Poemas, 1840.
A Kay to
The Science Of Theology. Liverpool, 1855.
La Mond Tullis p. 10-11.|
. History. Period I. Vol 10. p. 413.
History
Of The Church. Vol IV. Period I Joseph Smith. The Deseret Book Company. SLC,
Utah 1976.p.6.
Key to
the Science of Theology. By Parley P. Pratt. Tercera Edición. Salt Lake
City.
Deseret
News Steam Printing Establishment. 1874. En Biblioteca Nacional de Chile
Al cumplirse ciento cincuenta años de esta visita dedico
al élder Parley Parker Pratt, a su esposa Phoebe Sopher y al élder Rufus
Chester Allen este pequeño recuerdo contenido en estas páginas, con un corazón
agradecido y sincero por el hermoso prólogo que ellos pusieron en la historia
de la Iglesia en Sudamérica y particularmente en la historia de la Iglesia en Chile,
nuestra historia que hoy 8 de noviembre del 2001 recuerda su visita ya
sesquicentenaria.
BIOGRAFÏAS.
Allen, Rufus Chester. Hijo de Gideon Allen y Rachel Hand,
nació el 22 de marzo de1814 en Litchfield, Litchfield, Connecticut. Fue
bautizado en la Iglesia en julio de 1835 e investido el 30 de enero de 1846 en
el Templo de Nauvoo.
Pratt, Phoebe Sopher. Nació el 8 de julio de 1823 en
Hempstead Harbor, Queens, New York. Se casó con Parley P. Pratt el 15 de octubre
de1845 en Nauvoo, Hancock, Illinois, y fueron sellados el 26 de febrero de 1851
en Lago Salado, solo seis meses antes de su partida para Sudamérica.
Trumbull, David. Fundador y ministro de la Union Church en
Valparaíso. Nació el 1°de noviembre de 1819 en Elizabeth Town, New Jersey y
falleció en el mes de diciembre de 1889 a la edad de 70 años en Valparaíso.